Perros y verano: los consejos claves para proteger su piel ante una ola de calor
Al igual que los humanos, los perros también son sensibles a los rayos UV y a las altas temperaturas, sobre todo cuando van a la playa o están expuestos largas horas al sol.

Durante los días de verano, es habitual que al igual que nosotros, los perros estén expuestos al sol, las altas temperaturas, sobre todo en la playa y la arena. Los animales también son sensibles a los rayos UV y pueden sufrir quemaduras, irritaciones, alergias y hasta deshidratación si no se toman las precauciones adecuadas.
A diferencia de los humanos, los canes no regulan la temperatura corporal de la misma manera y su pelaje no siempre es suficiente para protegerlos del sol intenso, sobre todo si tienen pelo corto o piel poco pigmentada. Algunas zonas del cuerpo, como la nariz, las orejas y el abdomen, quedan especialmente expuestas y pueden sufrir algunos daños.

Además, el calor excesivo puede agravar problemas dermatológicos preexistentes, provocar picazón constante y favorecer la aparición de infecciones en la piel. Por eso, la prevención es clave para mantener a tu perro sano y cómodo durante los meses más calurosos.
Según el doctor especialista en dermatología Miguel Ángel Scarpa, expresó en la cuenta de Instagram @filosofia.animal que los perros que se van de vacaciones con sus dueños también deben ser cuidados del sol y no deben exponerse antes de las 4 de la tarde. Además, recomendó utilizar un antiparasitario para evitar infecciones creadas por los parásitos propios del agua salada.
Por otro lado, la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena (Austria) indicó que hay simples hábitos que pueden ayudar a proteger la piel de una mascota y evitar las complicaciones en verano. Sin embargo, también advierte sobre la importancia de las consultas a un médico especialista para evaluar cada caso, ya que todos los perros y su dermis son diferentes.

Cuidado de la piel de los perros en verano: qué cosas debemos tener en cuenta
Evitar la exposición al sol en las horas más intensas
Entre las 11 y las 16 horas, el sol es más fuerte y puede causar quemaduras solares, especialmente en perros de piel clara, pelo corto o zonas sin cobertura de pelo. Durante ese horario, lo ideal es mantenerlos en espacios frescos y con sombra.
Los paseos deben realizarse temprano por la mañana o al atardecer, cuando la temperatura es más baja y el suelo no está caliente, ya que el asfalto puede dañar también las almohadillas.
Usar protector solar especial para perros
Existen protectores solares formulados específicamente para mascotas, que ayudan a prevenir quemaduras en zonas sensibles como la nariz, las orejas, el hocico y el abdomen. Nunca se debe usar protector solar humano, ya que puede ser tóxico si el perro lo lame.
El protector debe aplicarse antes de la exposición al sol y renovarse según indicaciones del producto o del veterinario.
Mantener la piel hidratada y limpia
El baño regular con shampoo veterinario adecuado ayuda a eliminar restos de sal, cloro, arena y suciedad que pueden irritar la piel. Sin embargo, no se recomienda bañar al perro con demasiada frecuencia, ya que puede eliminar los aceites naturales que protegen la piel.
Después del baño, es importante secar bien el pelaje para evitar la humedad acumulada, que favorece la aparición de hongos e infecciones.
Cuidar la alimentación y la hidratación
Una alimentación balanceada rica en ácidos grasos omega 3 y omega 6 contribuye a mantener la piel sana y el pelo fuerte. Consultar con el veterinario sobre suplementos puede ser una buena opción en verano.
Además, el perro debe tener siempre agua fresca y limpia disponible, ya que la deshidratación se refleja rápidamente en la piel y el estado general.

Cepillado frecuente y corte de pelo adecuado
El cepillado regular elimina el pelo muerto y permite que la piel respire mejor. En verano, muchos tutores optan por rapar al perro, pero esto no siempre es recomendable, ya que el pelaje también cumple una función protectora contra el sol. Lo ideal es realizar un corte moderado, adaptado a la raza y tipo de pelo, y siempre consultar con un profesional.
Sin embargo, si notás enrojecimiento, descamación, heridas, caída excesiva de pelo o picazón constante, es importante acudir al veterinario. Estos pueden ser signos de quemaduras solares, alergias o infecciones que requieren tratamiento específico.



















