Pumas en libertad en el Parque Nacional Torres del Paine.
Pumas en libertad en el Parque Nacional Torres del Paine. Foto: EcoCamp Patagonia

Sudamérica tiene numerosos parques nacionales que ofrecen una gran diversidad de paisajes, desde los Andes hasta la Amazonía y las costas. Algunos de los más destacados incluyen el Parque Nacional Torres del Paine en Chile, el Parque Nacional Iguazú en Argentina y Brasil, el Parque Nacional Yasuní en Ecuador, el Parque Nacional Manu en Perú, y el Parque Nacional Canaima en Venezuela. Cada uno protege ecosistemas únicos y una rica biodiversidad.

El chileno es, sin lugar a dudas, el más recomendado por su impresionante paisaje andino y glaciares. Pero eso no es todo: también ofrece la posibilidad de avistar pumas en libertad, algo que ningún otro parque nacional permite en el mundo.

Pumas en libertad en el Parque Nacional Torres del Paine. Foto: EcoCamp Patagonia

Incluso, Torres del Paine se consolidó como el parque nacional con la mayor densidad de pumas (Puma concolor) en el mundo, superando a cualquier otro ecosistema en la Tierra. Esto lo posiciona como un sitio de referencia para quienes buscan registrar o contemplar a este felino emblemático en plena vida silvestre.

La notable presencia de pumas en el parque nacional chileno responde a una serie de condiciones ecológicas favorables generadas en las últimas décadas. La remoción de cercos y la reducción de la actividad ganadera permitieron recuperar los pastizales y bosques nativos de este territorio de 174.500 km². Gracias a esa restauración, hoy conviven allí más de 100 especies de aves, junto a guanacos, huemules y el emblemático puma, el felino de mayor tamaño en Sudamérica.

La presencia de numerosas presas favorece la estabilidad de la especie en el parque. El guanaco constituye su alimento principal, lo que permite que los pumas se mantengan fuertes y bien nutridos, disminuyendo de manera notable los ataques a animales domésticos. Durante mucho tiempo fueron perseguidos por considerárselos un riesgo para la ganadería, pero en los últimos años comenzó a consolidarse una mirada distinta: su protección se entiende ahora como un recurso turístico de enorme valor.

Los guanacos, principal fuente de alimento de los pumas. Foto: EcoCamp Patagonia

A su vez, las planicies suaves y los amplios espacios del parque brindan un escenario ideal para su desarrollo y reproducción, lo que sostiene una dinámica social equilibrada, con machos territoriales, hembras criando cachorros y jóvenes en proceso de dispersión.

Consejos a tener en cuenta para ver pumas en el Parque Nacional Torres del Paine

Los mejores lugares para avistarlos son el sector este del parque, incluyendo las áreas alrededor de la Portería Laguna Amarga y la Portería Sarmiento, cerca del Lago Sarmiento, que es un hábitat ideal para el puma y el guanaco.

La mejor época para verlos es en invierno, cuando hay menos turistas y el paisaje es más adecuado para el avistamiento.

Pumas en libertad en el Parque Nacional Torres del Paine. Foto: EcoCamp Patagonia

También se recomienda:

  • Contratar un tour especializado: un guía rastreador experto puede aumentar significativamente las posibilidades de ver un puma.
  • Tener paciencia: los encuentros no están garantizados, así que es mejor planificar varios días de exploración.
  • Visitar en los momentos del día adecuados: los pumas suelen estar más activos al amanecer y al atardecer.
  • Preparar el equipo: tener binoculares a mano para observar con la ayuda de los guías especializados, que también utilizan telescopios y visores térmicos.