Incendios en Epuyén. Foto: NA.
Incendios en Epuyén. Foto: NA.

Los pinos son un paisaje habitual en Argentina, tanto en zonas extensas del país como en barrios o casas. Sin embargo, su presencia conlleva algunos riesgos que es bueno considerar, especialmente ahora que se desarrollan fuertes incendios en el sur.

Puerto Patriada, el lugar donde se originó el incendio en la Comarca Andina chubutense, está rodeado de plantaciones de pinos. El avance del fuego volvió a poner en evidencia una problemática ecológica y social que se repite en la región: la expansión de una especie altamente inflamable que desplaza al bosque nativo y afecta la biodiversidad, las fuentes de alimentos, las medicinas naturales y el paisaje.

Diversos especialistas advierten que los pinos contienen resinas altamente inflamables, lo que provoca que los incendios se propaguen con mucha mayor rapidez. De hecho, el fuego avanza cinco veces más rápido en los pinares que en el bosque nativo y hasta treinta veces más rápido que en los arbustos de la estepa patagónica.

Otro factor clave es la capacidad de regeneración de esta especie luego del fuego. Las semillas de pino germinan con gran facilidad después de los incendios y crecen hasta cuatro veces más rápido que las especies nativas. Un ejemplo concreto se registró en Epuyén, donde tras el incendio de 2019, de mil pinos por hectárea brotaron más de 21.000. En Puerto Patriada, la invasión del pino radiata tiene su origen en quemas sucesivas de plantaciones que se remontan al año 1987.

Incendio Epuyén - Chubut
Incendio Epuyén - Chubut

El impacto también se refleja en la crisis hídrica. Un solo pino de treinta centímetros de diámetro puede evaporar hasta cien litros de agua por día. Las plantaciones reducen el caudal de arroyos y ríos, secan manantiales, aguadas y mallines. Además, las forestaciones de pino ponderosa consumen más agua que el bosque de ciprés: un 33% más en años húmedos y hasta un 64% más en años secos.

La reiteración de incendios en la región vuelve a poner en debate la necesidad de revisar el modelo de plantaciones forestales, su impacto ambiental y el riesgo que representan en zonas habitadas y de alto valor ecológico.