Glifosato. Foto: EFE
Glifosato. Foto: EFE

Europa atraviesa un delicado momento, ya que un estudio indicó que el 70% del suelo del continente se encuentra contaminado por pesticidas empleados para la agricultura, como ocurre con el glifosato. Este herbicida también tiene un gran impacto en Argentina.

Así lo reveló un estudio internacional coordinado por la Universidad de Vigo, el Joint Research Centre de la Unión Europea y la Universidad de Zúrich.

Uso de glifosato. Foto: Freepik
Uso de glifosato. Foto: Freepik

La investigación, publicada en la revista Nature, proporcionó por primera vez evidencias cuantitativas de la prevalencia y el impacto de estos químicos en los suelos de Europa.

Los investigadores analizaron los efectos de 63 pesticidas comunes en 373 muestras recolectadas de campos agrícolas, bosques y praderas de 26 países europeos.

La biodiversidad, amenazada por la contaminación del suelo

La contaminación del suelo perjudica la biodiversidad y tiene un impacto importante en diversos organismos beneficiosos, según afirmó Julia Köninger, investigadora postdoctoral del Departamento de Ecología y Biología Animal de la UVigo.

Los hongos micorrízicos, fundamentales para los cultivos porque ayudan a las raíces a absorber agua y nutrientes, «se ven especialmente afectados», señaló la ecóloga de suelos Maria Briones.

Monsanto, herbicida Glifosato, NA
Monsanto, herbicida Glifosato, NA

El estudio demostró que los residuos alteran la función del suelo al afectar genes clave para el reciclaje de nutrientes como fósforo y nitrógeno.

Esto sugiere, de acuerdo con Köninger, que la función natural del suelo se reduce y que sería necesaria una fertilización adicional para mantener la producción.

Glifosato, el más detectado

El ingrediente activo más detectado fue el herbicida glifosato. La mayoría de los plaguicidas se hallaron en suelos agrícolas, pero también en bosques y praderas, probablemente por la dispersión de las pulverizaciones.

La contaminación del suelo no se limita a las áreas de cultivo, lo que revela el alcance real del problema en todo el continente europeo.

Algunas bacterias se benefician del uso de pesticidas al reducirse la competencia de otros organismos, lo que genera desequilibrios en los ecosistemas del suelo.

Un problema que crece en Argentina: las marcas que venden el peligroso glifosato en el país

En Argentina, la problemática no es distinta con respecto a Europa. Este herbicida es cada vez más utilizado y, por ende, más comercializado por distintas marcas.

Las principales firmas que venden este peligroso producto son Roundup, de gran presencia internacional, Glacoxan, Credit y Tornado.

Además, aparecen otras como Touchdown y Glifotop, junto con el extenso listado de marcas genéricas que también tienen presencia en el mercado.

Estas compañías parecen una pieza elemental para el crecimiento del problema en el país, donde la contaminación gana cada vez más terreno y los peligros son mayores.

El impacto de la contaminación en las funciones del suelo

La contaminación del suelo afecta procesos fundamentales para la agricultura sostenible y la salud de los ecosistemas terrestres.

Los investigadores identificaron alteraciones en funciones esenciales relacionadas con el reciclaje de nutrientes, lo que compromete la productividad natural de los suelos.

Uso de glifosato. Foto: EFE
Uso de glifosato. Foto: EFE

Entre los principales afectados se encuentran:

  • Hongos micorrízicos que facilitan la absorción de agua y nutrientes
  • Genes responsables del reciclaje de fósforo y nitrógeno
  • Comunidades bacterianas que mantienen el equilibrio del ecosistema
  • Organismos beneficiosos esenciales para la salud del suelo

Los investigadores concluyeron que, para proteger los suelos, las evaluaciones ecotoxicológicas deben superar las pruebas de laboratorio basadas en una sola especie.

Las nuevas evaluaciones deben incluir respuestas a nivel de comunidad y funciones, no solo organismos individuales.

La contaminación del suelo en Europa representa un desafío ambiental que requiere acciones urgentes para proteger la biodiversidad y garantizar la sostenibilidad agrícola del continente.