La Lengua de suegra, una planta muy fácil de cuidar.
La Lengua de suegra, una planta muy fácil de cuidar. Foto: Freepik IA.

La lengua de suegra, también conocida como sansevieria, es una de esas plantas que está presente en la mayoría de los hogares por mérito propio. Es resistente, decorativa, casi no exige cuidados y, como si fuera poco, se reproduce con mucha facilidad. Ideal para quienes quieren sumar verde sin complicarse demasiado.

Además de su aspecto moderno y elegante, esta planta es perfecta para principiantes o personas con poco tiempo. Tolera riegos espaciados, cambios de temperatura y hasta ambientes con poca luz. Por eso, aprender a reproducirla es una gran idea para llenar distintos rincones del hogar sin gastar de más.

Familia Sansevieria: Espada de San Jorge y Lengua de Suegra. Foto: Instagram @vivero212

La mejor manera de reproducir una lengua de suegra, paso a paso

Lo primero que se necesita, por supuesto, es una hoja sana de lengua de suegra. Los otros elementos son los clásicos y muy sencillos de conseguir: una tijera o cuchillo bien limpio, una maceta con un buen drenaje y un sustrato liviano.

El primer paso es elegir la hoja correcta. Hay que buscar una que esté firme, bien verde y sin manchas, ya que cuanto más sana esté, más chances tendrá de prender. Luego, cortarla desde la base de la planta madre y, si se quiere, dividirla en tramos de entre 5 y 8 centímetros.

Después viene un paso clave: dejar cicatrizar los cortes. Apoyar los trozos en un lugar seco y a la sombra durante 24 a 48 horas. Esto evita que se pudran al entrar en contacto con la tierra. Mientras tanto, hay que ir preparando la maceta con un sustrato liviano y bien drenado.

El paso a paso para crear nuevos brotes de lengua de suegra. Foto: Pexels.

Una vez listo, se deben plantar los esquejes en posición vertical, enterrando apenas la base unos 2 o 3 centímetros. Regar muy poco, solo para humedecer la tierra, y repetir el riego cada 10 a 15 días. Ubicar la maceta en un lugar con buena luz, pero sin sol directo.

Las raíces suelen aparecer entre las 3 y 4 semanas, y los primeros brotes pueden tardar de 1 a 3 meses. La espera vale la pena: además de ser fácil de mantener, la lengua de suegra ayuda a mejorar el ambiente interior y suma un toque decorativo moderno que queda bien en cualquier espacio.