El método que usan los entrenadores para controlar el ladrido de los perros.
El método que usan los entrenadores para controlar el ladrido de los perros. Foto: Unsplash.

El ladrido es el idioma natural de los perros. Con él avisan, buscan atención y expresan emociones. El problema aparece cuando ese lenguaje se vuelve constante y desmedido, afectando la convivencia dentro del hogar y con el entorno.

Para evitar conflictos sin apagar la personalidad del animal, el entrenador canino Baruch Correa, especialista en adiestramiento positivo, propone un método simple y efectivo para enseñarles a los perros a usar el ladrido de forma consciente y controlada.

El ladrido es el idioma natural de los perros. Foto: Unsplash.

La clave no está en reprimir, sino en educar el comportamiento. “No se trata de silenciar al perro, sino de enseñarle cuándo ladrar y cuándo no”, explica Correa. Su técnica convierte al ladrido en una conducta asociada a órdenes específicas, con resultados rápidos y un impacto directo en el vínculo entre el perro y su tutor.

¿Cómo enseñarle a tu perro para que ladre en el momento correcto?

1- Reforzar el ladrido correcto

El entrenamiento comienza premiando al perro cuando ladra ante un estímulo adecuado, como alguien que llega a la puerta. Aunque suene contradictorio, este refuerzo positivo crea una asociación clara entre el ladrido y una recompensa. Snacks, palabras de aliento o caricias le indican al animal que está “usando bien su voz”.

2- Enseñar el silencio

Una vez que el perro comprende que el ladrido tiene valor, se introduce una orden de calma, como “basta” o “ya”. Cuando el animal deja de ladrar tras escucharla, recibe un premio inmediato. Así, aprende que el silencio también es una conducta deseada y recompensada.

3- Alternar órdenes

La etapa final consiste en combinar ambos comandos: uno para activar el ladrido y otro para detenerlo. De este modo, el perro no solo entiende cuándo puede ladrar, sino también cuándo es momento de parar.

La clave no está en reprimir, sino en educar el comportamiento. Foto: Unsplash.

Finalmente, Correa recomienda sesiones breves, de no más de 5 minutos, varias veces al día. El método evita los castigos y se apoya en la comprensión del comportamiento natural del perro. El resultado: menos estrés, más armonía y una comunicación más clara entre humanos y mascotas.