Aumentan la temperatura del suelo a su alrededor, formando verdaderas “islas de calor”.
Aumentan la temperatura del suelo a su alrededor, formando verdaderas “islas de calor”. Foto: imagen creada con Copilot para Canal 26.

Los grandes centros de datos que hacen funcionar la inteligencia artificial consumen muchísima energía y, además, generan otro problema ambiental: aumentan la temperatura del suelo a su alrededor, formando verdaderas “islas de calor”. Así lo advierte una investigación reciente encabezada por Andrea Marinoni, profesora asociada del grupo de Observación de la Tierra de la Universidad de Cambridge y autora del estudio, que indica que estas instalaciones pueden elevar la temperatura superficial en promedio 3,6 grados Celsius, y en algunos casos extremos hasta 16 grados.

Detalles de la investigación

El estudio analizó datos de temperatura de los últimos 20 años y los comparó con la ubicación de más de 6.000 centros de datos de gran tamaño instalados fuera de áreas urbanas, para evitar que otros factores alteraran los resultados.

Aumentan la temperatura del suelo a su alrededor, formando verdaderas “islas de calor”. Foto: imagen creada con Copilot para Canal 26.

Los investigadores detectaron que este fenómeno se repite en distintas partes del mundo. Por ejemplo, en Bajío la temperatura subió 3,6 grados en las últimas dos décadas, mientras que en Aragón se dio un aumento similar que no se registró en zonas vecinas.

Por otro lado, uno de los datos más llamativos es que el aumento de temperatura no se limita al área inmediata: el calor puede extenderse hasta 100 kilómetros alrededor de esta “isla de calor” y afectar a más de 340 millones de personas.

Ante esta situación, los especialistas advirtieron que la situación podría agravarse, ya que se espera que en los próximos años aumente fuertemente la construcción de centros de datos para inteligencia artificial.

Si bien otros expertos informaron que todavía hace falta más evidencia para confirmar todos los resultados, coinciden en que el crecimiento acelerado de la IA obliga a discutir cómo reducir su impacto ambiental.