Vandenbroele, el hombre que puede complicar aún más a Amado Boudou

El próximo miércoles, el abogado y supuesto testaferro del ex vicepresidente se presentará ante el juez Ariel Lijo para dar testimonio en la causa por enriquecimiento ilícito.
Alejandro Vandenbroele (NA)
Alejandro Vandenbroele (NA)

El próximo miércoles, Alejandro Vandenbroele se presentará ante el juez Ariel Lijo para dar testimonio en la causa por enriquecimiento ilícito.

Vandenbroele, de profesión abogado, en tres oportunidades se sentó a pocos metros de Amado Boudou en las audiencias del juicio por la compra de Ciccone Calcográfica. Es la cara visible de The Old Fund (TOF), la firma que se quedó con el 70% de la imprenta privada más grande del país, con capacidad para imprimir billetes.

La última vez que habló en el juicio, la semana pasada, Boudou reiteró: "No conozco al señor Vandenbroele, sólo lo he visto acá". A unos pocos pasos, el abogado ni siquiera lo miró.

Vandenbroele habría pedido un millón de dólares al Gobierno para confesar sobre el ex vicepresidente y Ciccone. "La Justicia tiene demostrado que TOF le pertenece a Boudou y que, como era funcionario y no podía figurar, usó de testaferro a Vandenbroele", señalaron fuentes judiciales.

La maniobra, por la que se acusa a Boudou de cohecho y negociaciones incompatibles, se inició con la utilización de la empresa The Old Fund, que se compró el 1° de septiembre de 2009, para "facturar un negocio relativo a la reestructuración de la deuda pública de la provincia de Formosa". En la decisión intervinieron el ex vice y José María Núñez Carmona, su amigo de la adolescencia y socio.

Un rol importante cumplió en la operación Vandenbroele. The Old Fund contaba "con un objeto amplio y dueños anónimos, y no había tenido funcionamiento hasta el momento, y tenían una sola empleada”. La firma es accionista mayoritaria de Ciccone, y fue investigada por lavado de dinero mientras comenzaba a confeccionar papel moneda.

El circuito cerró en abril del 2012, cuando el Gobierno contrató a Ciccone -bajo liderazgo de Vandenbroele, Boudou y Núñez Carmona-, para que imprimiera 160 millones de billetes de cien pesos, un trabajo por el que el Estado pagó $ 140 millones.

Vandenbroele no quedó detenido, pero su rol en la investigación no está alejado de los motivos que condujeron a la prisión preventiva, a criterio de Lijo, al ex vice y a su amigo y socio, Núñez Carmona.

En el caso del presunto testaferro se lo cita a indagatoria acusado de montar la estructura de la asociación que estaba conformada por Boudou y Núñez Carmona. Es decir, de ser parte de un grupo de empresas usadas "para las maniobras de blanqueo".

Vandenbroele era “integrante necesario para figurar como particular e independiente en los actos que realmente perseguían los otros dos integrantes”, consideró Lijo, y sostuvo que esta estructura permitió que Boudou y Núñez Carmona "permanezcan ocultos, evitando una vinculación directa con aquellos”.

La estructura de la "organización criminal" necesitó de la necesaria coordinación que se "verificó entre Boudou, Núñez Carmona, Vandenbroele y López", a través de la respectiva "interrelación del ámbito público, el entramado privado societario y la figura del “prestanombre”, tanto así dijo el juez, que la falta de intervención de alguno de ellos "hubiera dificultado la consecución de sus fines".

El presunto "prestanombre" deberá explicar varias operaciones financieras en las que se lo involucra y que fueron "beneficiosas para Boudou". Si el abogado habla y declara en contra del ex vice, su escenario podría ser aún más complejo.