Darío Lopérfido
Darío Lopérfido

Darío Lopérfido murió a los 61 años y la noticia causó conmoción en el arco político argentino. El exfuncionario que trabajó en el gobierno de Fernando de la Rúa y durante la jefatura de Gobierno de Mauricio Macri perdió la vida este viernes 27 de febrero y se supo qué problema de salud atravesó durante este último tiempo.

La noticia sobre su deceso se dio a conocer en horas de la mañana del viernes 27 y fue confirmada por su entorno familiar en un contexto marcado por el deterioro de su salud. El exfuncionario vivía fuera de la Argentina: se había radicado en Madrid desde hace tiempo y fue allí donde falleció.

Darío Lopérfido
Darío Lopérfido

De qué murió Darío Lopérfido a los 61 años

Lopérfido fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) desde hace más de un año. Fiel a su estilo, había decidido anticiparse a los rumores y contar en primera persona el diagnóstico en un texto publicado en la Revista Seúl a principios de diciembre de 2025, donde abordó la enfermedad con crudeza y sin concesiones retóricas.

“Tener ELA es una mierda. No por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado. La vejez me resulta odiosa; morir sin atravesar esa catástrofe humana, en cambio, me parece un alivio”, escribió. En otro pasaje, describió lo que consideraba la particularidad más desoladora del cuadro: “El problema de la ELA es que es una enfermedad sin épica. Un buen cáncer te da todo un tiempo con tratamientos espantosos durante el que podés aparecer pelado y decir ‘yo le voy a ganar al cáncer’. En la mayoría de los casos, el pelado se muere. Pero le deja un legado a su familia: que pueden decir ‘cómo la peleó’”.

Murió Darío Lopérfido: su trayectoria en el mundo de la política

Nació en Buenos Aires el 5 de junio de 1964 y desarrolló una carrera que combinó periodismo, gestión cultural y actividad política. Durante la presidencia de Fernando de la Rúa, fue secretario de Cultura de la Nación y luego secretario de Medios de Comunicación.

En ese período, integró el llamado Grupo Sushi, un núcleo informal de jóvenes funcionarios y asesores que rodearon a De la Rúa primero en la Ciudad y luego en la Rosada. El mote, acuñado con ironía por la prensa, aludía a su perfil urbano, cosmopolita y de clase media acomodada, en contraste con la tradición más austera del radicalismo histórico. Entre reuniones políticas y cenas en restaurantes de moda, el Grupo Sushi simbolizó una renovación generacional dentro de la alianza, pero también fue blanco de críticas que lo señalaban como expresión de una dirigencia distante de la crisis social que se profundizaría hacia el final de ese gobierno.

Darío Lopérfido con Fernando de la Rúa y su hijo Antonio
Lopérfido fue funcionario del gobierno de De La Rúa. Foto: Wikipedia

Su vida privada también tuvo momentos de fuerte exposición pública, especialmente durante su relación con la guitarrista y compositora María Gabriela Epumer, figura central del rock argentino de los años 80 y 90 e integrante de bandas como Viuda e Hijas de Roque Enroll y habitúe de las formaciones de Charly García. La relación, que unió a un funcionario con una artista de culto, concentró atención mediática en una época de creciente interés por la vida íntima de los personajes públicos. Tras la muerte prematura de Epumer en 2003, Lopérfido la recordó en distintas entrevistas como una figura decisiva en su vida personal en un registro muy distinto al tono confrontativo que solía adoptar en el debate político.

Años más tarde, de regreso en el ámbito porteño, ocupó cargos durante la jefatura de Gobierno de Mauricio Macri, entre ellos, el de ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. En esa función, impulsó reformas en el funcionamiento de organismos artísticos y promovió una agenda orientada, según definía, a la profesionalización de la gestión y la ampliación del acceso a bienes culturales. Sus detractores, en cambio, lo acusaron de imprimir un sesgo ideológico en las políticas culturales y de confrontar innecesariamente con sectores artísticos.

Su paso por el Teatro Colón, donde se desempeñó como director general, fue uno de los capítulos más visibles de su trayectoria. Allí promovió una política de coproducciones internacionales y una reorganización administrativa que, según sostuvo, permitió mejorar la programación y la proyección internacional de la sala. Sin embargo, también enfrentó conflictos sindicales y críticas por decisiones de gestión.

Esmeralda Mitre y Darío Lopérfido  se separaron
Esmeralda Mitre y Darío Lopérfido fueron pareja

Antes y después de esos cargos, Lopérfido mantuvo una presencia activa en el debate público con intervenciones en medios de comunicación, columnas de opinión y participación en foros culturales. Su figura quedó asociada tanto a la modernización de estructuras culturales como a polémicas declaraciones sobre la historia reciente argentina, que generaron fuertes rechazos y pedidos de renuncia por parte de organismos de Derechos Humanos y sectores políticos.

De hecho, uno de los episodios que marcó un punto de inflexión en su carrera fue su cuestionamiento público de las cifras de víctimas de la última dictadura militar. Aquellas declaraciones provocaron una ola de repudios, movilizaciones y finalmente su salida del Ministerio de Cultura porteño en 2016.

Tras dejar la función pública, continuó vinculado a proyectos culturales y mantuvo presencia en medios y redes sociales. Su estilo, caracterizado por la ironía y el tono desafiante, no se atenuó con el paso de los años. En su vida personal, volvió a tener una pareja conocida: en 2014 se casó con Esmeralda Mitre, la heredera del diario La Nación. El matrimonio finalizó a principios de 2018 y un año más tarde, junto a Vinnie Blache Spencer, tuvo a su hijo Theo.