Deuda de 2001: el oficialismo busca aprobar en el Senado el acuerdo con los fondos acreedores por el default
El Estado argentino abonará a Bainbridge un pago único de US$67 millones, mientras que el grupo Attestor recibirá pagos por US$104 millones.
El oficialismo buscará este martes avanzar en el Senado con el proyecto que habilita el acuerdo alcanzado entre la Argentina y los fondos acreedores que mantuvieron litigios por el default de 2001. Esta iniciativa será debatida en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía Nacional e Inversiones, luego de que la semana pasada debiera volver a comisión por modificaciones incorporadas por La Libertad Avanza.
El expediente estuvo muy cerca del recinto, pero una adenda presentada por el Poder Ejecutivo modificó algunos puntos técnicos vinculados a los plazos y obligó a reabrir el tratamiento legislativo. El oficialismo busca obtener este martes un nuevo dictamen para intentar llevar el proyecto al recinto en la próxima sesión de la Cámara alta.
La reunión estará encabezada por Agustín Monteverde, titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, y por Martín Goerling Lara, presidente de Economía Nacional e Inversiones. También participarán funcionarios del Ejecutivo nacional, entre ellos el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio; el secretario legal del Ministerio de Economía, José Ignacio García Hamilton; y el subprocurador del Tesoro, Juan Ignacio Stampalija.
El proyecto enviado por el Gobierno ratifica el acuerdo alcanzado en tribunales de Nueva York con los bonistas que no ingresaron al canje de deuda posterior al default de 2001 y autoriza al Estado argentino a cancelar las obligaciones derivadas de esos juicios.
El oficialismo buscó que el proyecto mantuviera su respaldo político
La controversia que obligó a postergar el debate surgió luego de que el procurador del Tesoro comunicara una prórroga hasta el 31 de mayo para la ratificación del acuerdo, cuando originalmente el plazo vencía el 30 de abril. La modificación tomó por sorpresa a sectores aliados del oficialismo en el Senado, que reclamaron explicaciones sobre los cambios introducidos.
En ese contexto, la senadora Patricia Bullrich encabezó negociaciones con sectores de la oposición dialoguista para evitar que el proyecto perdiera respaldo político. Paralelamente, Agustín Monteverde pidió formalmente en el recinto que el expediente regresara a comisión para incorporar la nueva documentación.

Según el texto oficial, la adenda no modifica el monto global del acuerdo ni amplía las obligaciones de la Argentina. El cambio se limita a actualizar el listado de bonos incluidos en el Anexo A para reflejar la situación actual de tenencia informada por los acreedores.
El Gobierno sostiene además que la modificación no genera una mayor exposición financiera para el país y que el acuerdo establece una exoneración total para la República Argentina.
Cerrar el capítulo del 2001
El acuerdo definitivo había quedado cerrado ante la jueza Loretta Preska en Nueva York e involucra principalmente a Bainbridge Fund y al grupo de acreedores encabezado por Attestor, dos de los fondos que continuaban litigando contra la Argentina por la cesación de pagos declarada tras el colapso económico de 2001.
El texto enviado al Senado establece que el Estado argentino abonará a Bainbridge un pago único de US$67 millones, mientras que el grupo Attestor recibirá pagos por US$104 millones.
Además de cancelar las deudas pendientes, el entendimiento prevé suspender litigios vinculados con bonos emitidos antes del 1° de enero de 2002 y evitar nuevas acciones judiciales sobre esos títulos. El Gobierno considera que el acuerdo también permitirá proteger activos estratégicos argentinos frente a posibles embargos, entre ellos acciones del Banco Nación y de Aerolíneas Argentinas.
Si el Congreso finalmente aprueba la iniciativa, el Ejecutivo busca cerrar de manera definitiva uno de los últimos capítulos judiciales abiertos tras el default de 2001, un conflicto que durante más de dos décadas condicionó la relación financiera de la Argentina con los mercados internacionales.












