Javier Milei tiene bajo la lupa tres variables económicas para seguir con la inflación a la baja en mayo
El plan de Economía es una desaceleración de alimentos que ayude a consolidar la baja inflacionaria. El gran objetivo de cara a los números de mayo.
El Gobierno, en medio de varios frentes abiertos, tomó con optimismo el número de inflación del mes de abril, que mostró una desaceleración luego de diez meses de alza.
Para que esto se mantenga, el Gobierno decidió que YPF aumente los combustibles solo un 1% para los próximos 45 días y el Ministerio de Economía decidió postergar hasta noviembre el traslado a tarifas del mayor costo del gas importado por Enarsa.

Según las consultoras privadas, se prevé una nueva desaceleración inflacionaria para mayo. María Castiglioni, de C&T, sostiene que el promedio de las últimas cuatro semanas ronda 2,2%.
Educación y alimentos aparecen como factores de contención, mientras los combustibles también tendrán menor impacto luego de las fuertes subas acumuladas entre marzo y abril.

En tanto, el consumo continúa mostrando debilidad, con excepción del plano digital. La utilización de la capacidad instalada industrial mejoró 5%, pero hay datos alarmante para la vida cotidiana de los argentinos: la compra de yerba cayó 2,2% y el consumo de carne descendió cinco kilos.
Lo que se viene: expectativas para mayo
De cara al quinto mes, el Gobierno anunció una serie de aumentos en distintos rubros y servicios.
En el transporte, entró en vigencia el nuevo cuadro tarifario en el AMBA, donde el boleto en la provincia de Buenos Aires aumentó 11,16% y en CABA 5,4%.
Para las tarifas de los servicios públicos, se prevé un aumento del 3% en las facturas de servicio de agua. Para el gas y la electricidad, el Gobierno todavía no definió las próximas actualizaciones.

También habrá una suba en las cuotas de las empresas de medicina prepaga (entre 3% y 3,9%) y un incremento superior al 32% interanual para los alquileres.
“La dinámica inflacionaria se asienta sobre un piso condicionado por los ajustes en transporte y precios regulados, que imponen una rigidez estructural a la desaceleración de corto plazo”, indicaron desde EcoGo.

En la misma línea, LyP pronosticó una tasa de inflación que pueda comenzar con uno. “En línea con la política monetaria restrictiva del Banco Central y la estabilidad cambiaria, esperamos que el sendero de desinflación se profundice en mayo”.
Aunque no descartan otro impacto dado el conflicto bélico en Medio Oriente y cómo eso pueda afectar los precios de las naftas, sumado al final del buffer de precios impuesto por YPF.

El precio del petróleo internacional se mantuvo en torno a los US$ 100 por barril desde el congelamiento de precios. Ante esto, el director de C&T, Camilo Tiscornia, afirmó que “no debería haber un gran impacto” de los combustibles sobre el IPC de abril.
“Si se mantiene así, por el momento no parece que tuviera mucho impacto para mayo”, detalló.














