5G, fibra y formación: las claves de la estrategia de la empresa MasOrange
La compañía de telecomunicaciones profundiza su estrategia para liderar el nuevo modelo productivo basado en conectividad, innovación y talento. La integración de redes, el despliegue del 5G y la capacitación digital aparecen como ejes centrales para impulsar la competitividad y el desarrollo económico

MasOrange avanza en una nueva etapa de crecimiento con el objetivo de convertirse en un protagonista central del proceso de transformación digital. La empresa busca consolidar un ecosistema tecnológico capaz de impulsar la productividad, reducir brechas de conectividad y acompañar la evolución del tejido empresarial en un contexto cada vez más atravesado por la economía del dato.
El plan estratégico combina el fortalecimiento de la infraestructura con una fuerte inversión en redes de alta capacidad, especialmente en el desarrollo del 5G y la expansión de la fibra óptica. Esta base tecnológica apunta a habilitar nuevos modelos de negocio, acelerar la automatización de procesos y potenciar la digitalización de las pymes y de la industria.
Joaquín Colino, director general B2B de MasOrange, sostuvo que la conectividad dejó de ser un servicio complementario para convertirse en un insumo estructural del crecimiento económico. "Aportamos integración real: no se trata solo de dar conectividad, sino de combinar soluciones orquestadas sobre nuestras redes de 5G y fibra, unas de las más potentes y fiables del país“, dijo en diálogo con El Mundo.

Otro de los pilares del proyecto es la capacitación. La firma impulsa programas orientados a la formación en competencias digitales con foco en la empleabilidad y en la adaptación al nuevo mercado laboral. El objetivo es reducir el desajuste entre la demanda de perfiles tecnológicos y la oferta disponible. "
La estrategia también contempla el trabajo conjunto con el sector público y el ámbito educativo para acelerar los procesos de innovación. La articulación entre empresas, instituciones y centros de formación aparece como una condición necesaria para sostener el cambio de paradigma productivo. “Las empresas demandarán conectividad más inteligente y flexible. Hablamos de redes privadas 5G, edge computing y servicios de baja latencia para habilitar operaciones críticas en tiempo real. Esto abre la puerta a casos de uso que hasta ahora parecían futuristas como fábricas inteligentes, logística autónoma, videovigilancia analítica o telemedicina avanzada”, detalló Colino.
Con este enfoque, MasOrange busca posicionarse no solo como un proveedor de servicios de telecomunicaciones, sino como un socio tecnológico para la transformación económica en un escenario donde la digitalización se consolida como uno de los principales motores del desarrollo.

















