Cuidado con el mito de las piletas enterradas: cuánto duran realmente y cómo cuidarla del deterioro
Las piletas de fibra de vidrio son una gran alternativa para lidiar con el verano y sus altas temperaturas. Los detalles, en la nota.

El verano, y en especial las olas de calor, lleva a las personas en soñar con tener una pileta en su hogar. Sin embargo, a la hora de comprar una, hay que tener en cuenta distintas cuestiones. Más allá del espacio y su precio, hay criterios que tienen que ver con lo técnico que, en caso de desconocimiento, puede significar un problema a futuro.
Más allá de las clásicas pelopinchos, un salto de calidad son las piletas de fibra. Este tipo de estructura son las que se entierran, suelen tener un importante tamaño y sobre ellas pesa una creencia que es falsa: que duran para siempre.

De qué están compuestas las piletas
Las piletas que son de fibra de vidrio están construidas desde un casco monolítico compuesto por resinas, mantas de fibra y gelcoat. La combinación brinda rigidez, impermeabilidad y una superficie extremadamente lisa.
Cuánto dura una pileta enterrada
En caso de que la construcción sea correcta, su estructura puede permanecer en perfecto estado entre 25 y 40 años, más allá de que algunas pueden durar más.
Existen algunas señales que dejan en evidencia que la superficie de la pileta está en mal estado.

El gelcoat, que es fácil de reconocer por ser la capa que le brinda color y textura, suele ser lo primero que se daña. La fuerza del sol y los desbalances químicos usados para el agua son los principales motivos de su deterioro.
Cuando este gelcoat empieza a perder color, o presentar manchas, es una alarma para darle mantenimiento a nuestra pileta. Las principales opciones son una capa de pintura o un trabajo especializado, con el objetivo de que recupere su color y que pueda prolongar la vida útil de la estructura.
Los motivos que pueden afectar a nuestra pileta
Los productos químicos juegan un factor clave en el bienestar de nuestra pileta. Si el agua es estable, con un pH acorde, además de su alcalinidad y desinfectante, su vida útil puede extenderse mucho más.

Un punto clave, más allá de los desbalances químicos, está en el momento de la construcción. Si el casco de fibra queda mal ubicado, o incluso con fallas en el relleno perimetral, pueden acortar su vida útil a largo plazo, más allá de que en ese momento no se notará.
Otro factor es el clima, ya que un mayor calor le presenta una mayor exigencia al material, con expansiones y contracciones más habituales. Más allá de su diseño lo puede soportar, dañan a la estructura lentamente.
No hay una certeza de la vida útil de una pileta de fibra de vidrio. Sin embargo, el tiempo estimado es un mínimo de 25 años, aunque se recomienda tomar las precauciones necesarias para disfrutar de esta pieza clave en el combate contra el calor por mucho más tiempo de lo esperado.













