El paraíso de los jubilados para febrero: está junto a un río, tiene aguas termales y lejos del turismo masivo
Alejado del ritmo acelerado de las ciudades, este complejo propone una experiencia sencilla y eficaz: descansar, relajar el cuerpo y conectar con el entorno.
En un momento en el que cada vez más jubilados priorizan destinos tranquilos, accesibles y con beneficios para la salud, los parques termales se consolidan como una de las opciones preferidas tanto para escapadas breves como para estadías prolongadas.
Dentro de ese abanico, el litoral argentino destaca gracias a su combinación de ríos, verde y aguas cálidas, lo que lo convierte en una de las regiones más elegidas del país.
Alejado del turismo masivo y del ritmo acelerado de las ciudades, este complejo correntino propone una experiencia sencilla y eficaz: descansar, relajar el cuerpo y conectar con el entorno. Un plan ideal para quienes disfrutan de viajar sin apuros.

El destino ideal para la tercera edad
El Parque Acuático Monte Caseros, uno de los complejos termales más reconocidos del sur de Corrientes, se presenta como una alternativa perfecta para quienes buscan bienestar, tranquilidad y naturaleza.
Situado a orillas del río Uruguay, combina piletas de aguas termales con un paisaje sereno, muy valorado por jubilados y adultos mayores que priorizan ambientes calmos.
El complejo está muy próximo al centro urbano de Monte Caseros, lo que permite complementar la visita con paseos por la costanera, propuestas gastronómicas y actividades culturales. Además, su ubicación estratégica lo conecta fácilmente con otros destinos del litoral, como Paso de los Libres, Federación y la costa entrerriana.

La geografía del lugar es uno de sus mayores atractivos. El parque se despliega sobre un predio amplio, rodeado de vegetación y con vistas abiertas al río Uruguay, generando un microclima agradable durante todo el año.
El predio cuenta con piletas termales de distintas temperaturas, sectores cubiertos para días de calor intenso, áreas al aire libre, duchas, vestuarios y espacios de descanso. Sus aguas, provenientes de acuíferos profundos, son reconocidas por sus propiedades relajantes y su capacidad para aliviar molestias musculares y articulares, un beneficio especialmente valorado por el público mayor.
Otro punto a favor es su accesibilidad: rampas, senderos señalizados y áreas adaptadas permiten que personas con movilidad reducida disfruten del lugar sin dificultades.
Durante el día, la propuesta es sencilla y reparadora: baños prolongados, momentos de lectura, mates frente al río y caminatas suaves. Al caer la tarde, los atardeceres sobre el paisaje realzan aún más la experiencia.
La oferta se complementa con alojamientos cercanos —desde hoteles hasta cabañas pensadas para estadías extensas— lo que refuerza su perfil como destino preferido por jubilados que buscan confort, calma y precios accesibles.

Lejos del ruido urbano, este complejo termal funciona como un refugio donde el tiempo parece desacelerarse. Su entorno natural, la quietud del paisaje y la posibilidad de disfrutar aguas cálidas durante todo el año lo convierten en una opción ideal para quienes desean bienestar sin exigencias ni grandes desplazamientos.
Sea para una escapada breve o para una estadía más larga, la experiencia invita a bajar un cambio, priorizar el descanso y reencontrarse con lo simple: un destino perfecto para relajarse, disfrutar del silencio y regresar renovado.
Cómo llegar a Monte Caseros
La distancia desde la capital provincial ronda los 430 kilómetros, mientras que desde la Ciudad de Buenos Aires el recorrido es de unos 700 kilómetros, con acceso principal por la Ruta Nacional 14. Para llegar, se debe tomar primero la Ruta Nacional 12 hasta Empedrado y luego continuar por la 14, un corredor turístico clave del litoral que facilita el viaje tanto en auto como en transporte de larga distancia.



















