Chefchaouen, ciudad de Marruecos.
Chefchaouen, ciudad de Marruecos. Foto: Instagram @chefchaouen_today

En muchas partes del mundo existen los llamados “pueblos blancos”, famosos por sus fachadas claras que reflejan la luz del sol y crean paisajes muy característicos. Sin embargo, hay lugares todavía más singulares donde el color dominante no es el blanco, sino el azul, que cubre paredes, calles y escaleras, creando una atmósfera única.

Aunque hay varias ciudades conocidas por sus tonalidades azules, como Jodhpur en la India o Samarcanda, famosa por sus mosaicos azulados, muchos viajeros coinciden en que la más impactante de todas es Chefchaouen, una pintoresca ciudad ubicada en el norte de Marruecos.

Chefchaouen, ciudad de Marruecos. Foto: Instagram @brigrc

Chefchaouen, la “perla azul” de Marruecos

Esta ciudad fue fundada a mediados del siglo XV como una fortaleza defensiva para proteger la zona de las incursiones portuguesas. Su nombre proviene de las lenguas árabe y amazig y significa “mira los cuernos”, en referencia a las dos montañas que dominan el paisaje que rodea la ciudad.

Con el paso del tiempo, Chefchaouen se convirtió en un refugio para musulmanes y judíos que huían de la península ibérica durante la época de la Reconquista. Por esa razón, su arquitectura y su trazado urbano recuerdan en muchos aspectos a los pueblos andaluces, con callejuelas estrechas, plazas pequeñas y viviendas encaladas.

Chefchaouen, ciudad de Marruecos. Foto: Instagram @chefchaouen_today

Actualmente es conocida como la “perla azul”, un apodo que hace referencia al característico color de sus casas y edificios. Además, la ciudad se ubica en las cercanías del Parque Nacional de Talassemtane, un espacio natural que forma parte de la Reserva Intercontinental de la Biosfera del Mediterráneo. En 2020 también fue incorporada a la Red Global de Ciudades de Aprendizaje impulsada por la UNESCO.

Qué ver en la ciudad azul más famosa del mundo

Uno de los mayores atractivos de Chefchaouen es perderse por su medina, el casco histórico, donde prácticamente todas las casas están pintadas de diferentes tonos de azul. Entre sus calles también es común encontrar decenas de gatos, que se han convertido en parte del paisaje cotidiano del lugar.

Chefchaouen, ciudad de Marruecos. Foto: Instagram @brigrc

El corazón de la ciudad se encuentra en la plaza Uta el-Hammam, uno de los puntos más animados del centro histórico. Allí se levantan edificios emblemáticos como la Alcazaba y la Gran Mezquita, rodeados de cafeterías y restaurantes.

Otro rincón destacado es la plaza El Houta, conocida por su fuente tradicional y su cercanía con la mezquita blanca de Bab al Souk. Muy cerca también se encuentra la avenida Hassan II, considerada una de las principales arterias comerciales de la ciudad. En esta calle abundan las tiendas de artesanía donde se venden alfombras, cerámicas, jabones y pigmentos de colores.

Miradores, puertas históricas y gastronomía marroquí

En las afueras de la ciudad hay otros puntos interesantes para visitar. Uno de ellos es la puerta de entrada a Chefchaouen, un pequeño tramo de muralla decorado con tonos azul y blanco que se ha convertido en uno de los sitios más fotografiados.

Chefchaouen, ciudad de Marruecos. Foto: Instagram @brigrc

Otro lugar imperdible es la Mezquita Española, también conocida como Mezquita de los Andaluces, ubicada en lo alto de una colina. Desde allí se obtienen vistas panorámicas espectaculares de toda la ciudad azul.

La experiencia se completa con la gastronomía marroquí, considerada una de las más ricas y variadas del mundo. En los mercados y restaurantes de la ciudad es posible probar platos tradicionales como el tajine, el mechoui o dulces típicos como la chebakia, todo en un ambiente cálido y hospitalario que caracteriza a esta fascinante ciudad del norte de Marruecos.