Calor, verano, ola de calor. Foto: Freepik

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires transitará una semana marcada por el aumento progresivo de las temperaturas y condiciones de tiempo estable. Según el Servicio Meteorológico Nacional, no se esperan lluvias y predominarán los cielos parcialmente nublados a despejados.

Este lunes será una jornada templada, con una máxima de 25 grados y mínima de 15. Para el martes se espera un leve ascenso térmico: la temperatura irá de 19 a 29 grados, con buen tiempo durante todo el día.

El calor se hará más notorio a mitad de semana. El miércoles alcanzará los 31 grados, mientras que el jueves y el viernes se mantendrán con máximas elevadas de 32 grados y mínimas en torno a los 22 grados, días típicos de verano.

Sin embargo, el día más caluroso de la semana será el viernes, cuando el termómetro toque los 32 grados, pero con sensación térmica elevada durante la tarde.

Clima para la esta semana. Foto: SMN.

Hacia el fin de semana, el calor persistirá, con temperaturas similares y sin probabilidad de precipitaciones, ideal para actividades al aire libre, aunque se recomienda mantenerse hidratado y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.

Alerta por temperaturas extremas: qué hacer ante un golpe de calor y cuáles son los síntomas

“Los golpes de calor ocurren cuando el cuerpo no puede regular su temperatura, lo que resulta en un incremento peligroso de la misma, menudo superior a los 40 grados centígrados“, explica el Dr. José Stringa, Médico de Planta en el Hospital de Clínicas (MN 137.607). Este aumento en la temperatura corporal puede tener consecuencias fatales si no se actúa rápidamente.

Para prevenir los golpes de calor, el Dr. Stringa da una serie de consejos:

  • Hidratación frecuente: ingerir líquidos fríos de manera regular. Se aconseja que los adultos beban al menos 2 litros de agua al día, y que los mayores de edad tomen un vaso de agua cada hora.
  • Ambientes frescos: permanecer en lugares ventilados y evitar las horas pico de calor, de 10 a 17 horas. Cuando se está en la calle, buscar la sombra puede ayudar a disminuir la temperatura corporal.
  • Ropa apropiada: elegir prendas holgadas y ligeras, preferentemente de algodón, y usar sombreros o gorras al exponerse al sol.
  • Alimentación: consumir frutas y verduras que tienen un alto contenido de agua, y evitar comidas pesadas que requieran más energía para la digestión.
  • Actividad física controlada: Realizar ejercicio en las horas más frescas del día; temprano por la mañana o al atardecer. Siempre hay que hidratarse antes, durante y después de la actividad física.
  • Adultos mayores y niños: debe prestarse especial atención a los ancianos y bebés, verificando que tengan acceso constante a líquidos y que se mantengan en condiciones frescas.