Senegal es campeón de la Copa Africana.
Senegal es campeón de la Copa Africana. Foto: REUTERS

Senegal se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones tras vencer 1-0 a Marruecos en el tiempo suplementario, con un gol de Pape Gueye que definió una final cargada de tensión y polémica disputada en Rabat.

Un desenlace tan increíble como insólito había marcado el cierre del tiempo reglamentario. En los últimos minutos, Senegal estuvo al borde de retirarse del campo de juego tras la sanción de un penal a los 98 minutos: Marruecos tuvo en los pies de Brahim Díaz la chance histórica de quedarse con el título después de 50 años. Sin embargo, el mediocampista optó por “picar” la pelota y el arquero Édouard Mendy, firme en el centro del arco, contuvo el remate y llevó la definición al alargue.

Brahim Díaz le quitó la posibilidad a Marruecos de ganar la Copa África. Foto: REUTERS

La jugada que desató el caos llegó a los 94 minutos, luego de que el árbitro congoleño Jean Jacques Ngambo Ndala adicionara ocho. Primero había anulado un gol de Senegal por un contacto mínimo sobre Achraf Hakimi tras un córner y, minutos más tarde, sancionó la pena máxima por un leve agarrón sobre Brahim Díaz. La decisión provocó la furia de los hinchas senegaleses -minoría en las tribunas-, del cuerpo técnico y de los propios futbolistas.

Descontrol en la Copa Africana. Foto: REUTERS

La tensión fue tal que el entrenador Pape Thiaw pidió a sus jugadores que abandonaran la cancha y varios se dirigieron directamente al vestuario. Sadio Mané, capitán y referente del equipo, fue el único que permaneció en el campo y, tras dialogar con un directivo, regresó para convencer a sus compañeros de volver, incluido Mendy, quien debía afrontar el penal para sostener a Senegal con vida.

Un final de película en la Copa África

Más de diez minutos después de la sanción, Brahim Díaz ejecutó el remate con una definición sutil al estilo Panenka, pero Mendy no se movió y atrapó la pelota, frustrando el festejo local.

Ese golpe anímico resultó decisivo. En el inicio del suplementario, Senegal pegó primero y no perdonó: a los tres minutos, un contragolpe letal terminó en un potente zurdazo de Pape Gueye, suficiente para inclinar la balanza y sellar el triunfo senegalés.

Así, el segundo titulo senegalés tras el obtenido en 2021 estuvo marcado por el atisbo del escándalo que generó una amenaza de abandono de la final por parte de Senegal cuando se señaló el penal a favor del combinado marroquí que necesitó la revisión en el VAR.