El Banco Mundial destacó la economía argentina: anticipa una suba del 3,7% del PBI para 2027
Mientras América Latina continúa con un crecimiento lento y desafíos estructurales, Argentina emerge como una “excepción” para el organismo, consolidándose como un líder de crecimiento.
Un informe del Banco Mundial dado a conocer este miércoles en Washington señaló que América Latina y el Caribe presenta un escenario de contrastes para este 2026. Mientras la región continúa con un crecimiento lento y desafíos estructurales, Argentina emerge como una “excepción”, consolidándose como un líder de crecimiento.
Según el documento del organismo, el área en su conjunto tendrá un crecimiento del PBI del 2,1% en 2026, por debajo del 2,5% alcanzado el año pasado y una cifra que califica como “insuficiente” para generar avances significativos.
En cuanto la Argentina, el Banco Mundial destaca que, tras años de contracción, el país muestra claros indicadores de recuperación. En esa línea, se proyecta que el PBI argentino crecerá un 3,6% en 2026 y un 3,7% en 2027, cifras que difieren con el 1,6% previsto para Brasil o el 1,3% para México.

Por otro lado, el informe señala que que la transición energética actual significa una gran oportunidad para el país, gracias a su dotación de minerales críticos y su capacidad para integrarse en cadenas de valor de tecnologías limpias.
Qué dijo el Banco Mundial sobre la inflación en Argentina
El documento del Banco Mundial indica que, luego de un fuerte episodio de desinflación iniciado en 2022, “el ritmo de reducción de la inflación desaceleró, ya que la inflación subyacente, especialmente en los servicios, demostró ser persistente”.
En ese sentido, se espera que gran parte de las economías latinoamericanas vuelvan a situar a la inflación dentro de sus objetivos para 2026 y 2027. De todas maneras, la “última milla” se volvió más difícil, a medida que la dinámica de precios y salarios mantienen rígida el indicador en los servicios.
Según el organismo, este es uno de los factores que frenan el dinamismo en la región. Además, el texto indica que al problema de la inflación se suma la incertidumbre política y las condiciones financieras restrictivas.
Por otro lado, considera que los elevados pagos de intereses de deuda pública juegan un factor clave, desplazando la inversión necesaria en infraestructura y capital humano.


















