Vaca Muerta.
Vaca Muerta. Foto: NA

La extracción de petróleo en Argentina se encamina hacia un hito histórico. De acuerdo con un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), este 2026 el país alcanzaría una producción de 54,5 millones de metros cúbicos de petróleo, lo que marcaría un salto del 16% comparado con 2025 y superaría por un 11% el récord previo de 1998, y la clave de este fenómeno es Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales en la Cuenca Neuquina, cuya evolución constante ha transformado la matriz energética nacional en la última década.

Durante 2025, la obtención de petróleo subió un 9,2% respecto al año anterior, con un promedio diario que escaló de los 700.000 barriles en 2024 a más de 790.000 el año pasado. Según las estimaciones de la BCR, el ritmo podría acelerarse aún más: el promedio diario de bombeo proyectado para 2026 superaría los 900.000 barriles de petróleo.

Para entender el impacto de este cambio, basta observar la tendencia de los últimos diez años. Mientras que la producción convencional caería este año un 41% frente a los niveles de 2016 (y un 57% si se compara con 2006), el declive de los pozos tradicionales se ve ampliamente compensado por el auge del no convencional. Como resultado, el volumen total de 2026 prácticamente duplicaría las cifras de hace una década.

El motor central de este giro es el fracking en Vaca Muerta. La producción no convencional, impulsada por esta metodología desde 2014, es la gran responsable del nuevo récord. En lo que va de 2026, cerca del 70% del petróleo extraído en el país pertenece a este segmento y la foto era muy diferente hace poco tiempo: en 2020 esa cuota no llegaba al 25%, y en 2015 era inferior al 5%.

Esta transformación productiva también queda plasmada en las proyecciones por sector: mientras el segmento convencional retrocedería un 4% en 2026 respecto al año previo, el no convencional treparía un 28%. Esa brecha de rendimientos es la que sostiene la tendencia alcista del sector hidrocarburífero total.

Por el lado del gas natural, el escenario es diferente pero prometedor. Aunque la producción del primer trimestre de 2026 está un 1% por debajo de 2025, la Bolsa de Comercio de Rosario aclaró que no se trata de una crisis estructural, ya que el informe destacó que representa el segundo mejor volumen trimestral en los últimos 17 años.

Al igual que con el crudo, el gas no convencional gana terreno frente al convencional. El primero, que ya explica el 65% del suministro nacional, tuvo un alza interanual del 4,8% en el arranque del año. Sin embargo, el derrumbe de casi el 10% en la extracción tradicional es lo que arrastra el promedio general por debajo de las cifras de 2025.

Aun así, las perspectivas para el cierre del 2026 son positivas. Con una baja anual estimada de menos del 1% comparado con 2025, la producción de gas de 2026 podría consolidarse como la segunda más alta en dos décadas. La Bolsa de Comercio de Rosario prevé un alza para la Cuenca Neuquina y retrocesos en la Cuenca Austral y el Golfo San Jorge.

De esta manera, el reporte describió una fase de expansión robusta del sector energético motorizada por el desembolso de capitales privados en Vaca Muerta y la expectativa de mejoras en la red de transporte. Según la entidad, las futuras obras de infraestructura serán determinantes para ampliar la capacidad de envío al mercado local y al exterior, con el objetivo de potenciar la balanza comercial energética de Argentina.