“Hay Eliseo para rato”: los creadores de El encargado anticipan un futuro largo, oscuro y provocador para la serie
Con una cuarta temporada que recupera la esencia original de la serie, adelantan un futuro más oscuro, reflexivo y provocador para el personaje de Guillermo Francella.

La cuarta temporada de El encargado no solo reafirmó el éxito de la ficción protagonizada por Guillermo Francella, sino que volvió a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿hasta dónde puede llegar Eliseo? Lejos de cerrar su historia, los responsables de la serie dejaron claro que el personaje aún tiene mucho para explorar y que el universo narrativo está lejos de agotarse.
En una reciente charla con TN, Mariano Cohn y Gastón Duprat, el dúo creativo detrás de una de las producciones argentinas más comentadas del streaming, dieron pistas concretas sobre el rumbo futuro de la serie, reflexionaron sobre el poder, el odio en redes sociales y rindieron un emotivo homenaje a Luis Brandoni.
El regreso a la esencia que volvió a enamorar al público
Uno de los consensos más fuertes entre los creadores es que la cuarta temporada funcionó porque recuperó el espíritu original de El encargado. Esa dinámica casi “musical” de enfrentamiento permanente, donde Eliseo vuelve a jugar al límite, fue central para reconectar con la audiencia.
El regreso de Gabriel Goity como antagonista volvió a activar el clásico juego del gato y el ratón, una fórmula que no pierde vigencia. Para Cohn y Duprat, la química entre ambos actores eleva cada escena y refuerza la tensión narrativa que define a la serie desde su inicio.
Un Eliseo más oscuro, reflexivo y peligroso
A diferencia de otras entregas, esta temporada profundiza en una dimensión más filosófica del personaje. Eliseo ya no solo manipula para sobrevivir: ahora se enfrenta al vacío que deja el poder cuando se obtiene todo.

La serie plantea una pregunta incómoda pero fascinante: ¿qué hace una persona cuando ya no tiene nada más que ambicionar? Según sus creadores, esta versión del personaje es más introspectiva, más contradictoria y también más extrema. Francella transita registros que van de la ternura a la crueldad absoluta con una naturalidad inquietante.
¿Habrá más temporadas de El encargado?
La respuesta es clara: sí, mientras haya deseo creativo. El final de la cuarta temporada incluye una escena poscréditos que funciona como anticipo de lo que vendrá. No es un cierre, sino una puerta abierta.
Cohn fue directo al asegurar que, mientras el proyecto siga siendo un espacio de disfrute para el equipo y para Francella, Eliseo seguirá vivo. La serie, explican, no está atada a una cantidad fija de temporadas, sino a la capacidad de reinventarse sin perder su identidad.
El odio en redes y el valor del debate
Otro de los temas abordados fue el impacto de las críticas en redes sociales. Para los realizadores, el ruido digital no representa necesariamente al público real. Las métricas de audiencia y el éxito sostenido de la serie demuestran que el consumo va por un camino muy distinto al de los comentarios agresivos.
Duprat, por su parte, sostiene una mirada más provocadora: el debate, incluso el rechazo, es una señal de vitalidad artística. Una obra que genera discusión está viva. Lo preocupante, aseguran, es la unanimidad.
Un homenaje sentido a Luis Brandoni
La cuarta temporada incluyó una aparición memorable de Luis Brandoni que hoy adquiere un valor emocional aún más profundo. Su participación no fue solo un cameo, sino un momento cargado de humor, sensibilidad y simbolismo.
Cohn y Duprat recordaron a Brandoni no solo como actor, sino como amigo y cómplice creativo. Destacaron el orgullo de haber sido parte de una de las etapas más activas de su carrera en los últimos años y coincidieron en que su escena en El encargado quedará como una de las más recordadas de toda la serie.
Un fenómeno que todavía tiene margen para crecer
Con un personaje central que sigue evolucionando, un tono incómodo pero atractivo y una mirada crítica sobre el poder y las relaciones humanas, El encargado demuestra que aún tiene historias para contar.
Lejos de agotarse, la serie parece estar entrando en una etapa más audaz, donde Eliseo ya no solo incomoda a los demás, sino también a sí mismo. Y eso, para sus creadores, es la clave para que el fenómeno continúe.















