Cada vez se consume menos vino en la Argentina. Foto: Pixabay.

Un cambio generacional, incluso de costumbre, y que también se puede ligar a un mayor interés por el cuidado de la salud, afecta al consumo de vino en la actualidad en nuestro país, una tierra que es de las más reconocidas en el mundo por su producción nacional de esta bebida.

Según estadísticas de comercialización de los últimos cinco años, el consumo de vino en la Argentina cayó un 22,6%. Y respecto de los últimos 50 años, cuando en 1970 un argentino bebía casi 90 litros de vino al año, en la actualidad la tendencia cambió y en promedio se consumen 15,77 litros por persona. Claramente, de ser parte de la mesa diaria a pasar a ser consumido como una bebida ocasional, en eso se convirtió el vino en la actualidad para los argentinos.

Cayó el consumo de vino en nuestro país.

¿Cómo se puede explicar el menor consumo de vino?

En general, las tendencias modernas apelan a un mayor cuidado de la salud en todo sentido, con campañas publicitarias tendientes a esto y también con costumbres que buscan que las personas se cuiden más o que al menos tengan acceso a tradiciones que protejan su salud.

Por ejemplo, la vida de los gimnasios y el ejercicio muchas veces pasó a suplantar a los consumidores de alcohol. Por supuesto, las tradiciones de una vida más saludable, así como también la economía, hicieron que los consumidores optaran cada vez menos por beberlo.

Se está perdiendo la costumbre del vino y su consumo.

No hay que soslayar, además, la cuestión vinculada a los mayores castigos a partir de las leyes de tránsito que se imponen, donde la tolerancia cero (de alcohol al volante) se vuelve cada vez más estricta y donde las multas pueden llegar hasta más de un millón y medio de pesos, lo que hace que las personas lo piensen dos veces antes de consumir alcohol y luego manejar.