Día de la Memoria: por qué se conmemora cada 24 de marzo
A 50 años del inicio del golpe de Estado de 1976, el 24 de marzo convoca a recordar uno de los períodos más oscuros de la historia argentina. La fecha, feriado nacional, invita a reflexionar sobre el terrorismo de Estado, la represión ilegal y los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen cívico-militar. Mantener viva la memoria es fundamental para fortalecer la democracia y reafirmar el compromiso con los Derechos Humanos.

El 24 de marzo de 2026 se cumplen 50 años de aquella noche de 1976 en que comenzó la más sangrienta dictadura militar de la República Argentina. Esta jornada de reflexión es un feriado nacional inamovible en el país en conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con el objetivo de rememorar los hechos para no repetirlos. En ese periodo de la historia argentina, hubo desapariciones forzadas, torturas y secuestros. Por eso, se busca mantener viva la memoria sobre los crímenes de lesa humanidad y promover la reflexión sobre la democracia y los Derechos Humanos.

Los integrantes de las tres fuerzas armadas argentinas: Jorge Rafael Videla (Ejército), Emilio Eduardo Massera (Armada) y Orlando Ramón Agosti (Fuerza Aérea); formaron un triunvirato que gobernó a la República Argentina con algunos cambios en la dirigencia hasta 1983, año en el que se reinstauró la democracia con las elecciones que dieron por ganador a Raúl Alfonsín.
Proceso de Reorganización Nacional: ¿Qué pasó en la última dictadura cívico-militar argentina?
La última dictadura cívico-militar argentina, autodenominada por los militares como “Proceso de Reorganización Nacional”, constó de una operación sistemática de represión y “reeducación” del pueblo de acuerdo a los intereses que reinaban el mundo y bajaban desde los Estados Unidos de América con el “Plan Cóndor”. Desapariciones, torturas, secuestro de bebés y censura son algunos de los delitos que llevó a cabo el régimen militar en la República Argentina.
Se implementó un plan sistemático de secuestros, torturas, asesinatos y desaparición forzada de personas. Se utilizaron centros clandestinos como la ex ESMA (hoy Espacio de Memoria y Derechos Humanos) y se cometieron crímenes como los “vuelos de la muerte”, que consistían en lanzar al agua desde una avioneta a personas con las manos y pies atadas y ojos tapados.

En cuanto a la censura, cantantes, actores y actrices debieron exiliarse para preservar su seguridad mientras que otros fueron asesinados. Horacio Guarany, María Elena Walsh, León Gieco, Charly García y Víctor Heredia fueron algunos de los cantantes que se manifestaron en contra del régimen en sus letras y debieron esconderse o exiliarse.
Por su parte, Norma Aleandro, Alfredo Alcón, Héctor Alterio, Emilio Alfaro, Agustín Alezzo, Pino Solanas y Chunchuna Villafañe fueron algunos de los actores que se vieron censurados. Y, en cuanto a la literatura, Elsa Bornermann es una de las principales exponentes cuyos libros fueron prohibidos. La dictadura censuró cientos de títulos y quemó al menos un millón de ellos para “combatir la subversión”.
Una insignia de los Derechos Humanos en Argentina: ¿Qué hicieron las Abuelas de Plaza de Mayo durante la última dictadura cívico-militar?
Las Abuelas de Plaza de Mayo, organización argentina de Derechos Humanos creada en 1977, tienen como misión encontrar y restituir a sus familias a los bebés y niños que fueron apropiados durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983). Su trabajo apunta a recuperar la identidad de esos nietos y nietas, en el marco de una lucha sostenida por la memoria, la verdad y la justicia.
Las Abuelas de Plaza de Mayo investigan los casos de niños secuestrados o nacidos en centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar. Su trabajo combina la recopilación de información, la presentación de denuncias ante la justicia y la promoción de la memoria histórica, con el objetivo central de recuperar la identidad de los nietos y nietas apropiados ilegalmente. Para esto, impulsaron la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos, que permite identificar a los nietos mediante pruebas de ADN con alta precisión.

Hasta hoy, más de 140 nietos han podido restituir su identidad gracias al trabajo constante de la organización, que también incluye el acompañamiento psicológico y legal para reconstruir la historia familiar arrebatada. Además, las Abuelas desarrollan campañas de difusión y educación sobre el derecho a la identidad, concientizando a la sociedad sobre la importancia de la memoria y la verdad.
Su lucha se hace visible en las tradicionales marchas alrededor de la Pirámide de Mayo, donde cada paso recuerda a los desaparecidos y exige justicia. A través de estas acciones, las Abuelas no solo buscan respuestas, sino que también construyen un espacio de contención y reconstrucción para los nietos y sus familias, reafirmando que recuperar la identidad es también un acto de reparación histórica y social.



















