Línea Sarmiento
Línea Sarmiento Foto: Foto generada con IA

La Línea Sarmiento vuelve a ser noticia por nuevas restricciones en su funcionamiento, una situación que se repite con frecuencia creciente y genera incertidumbre entre los pasajeros del oeste bonaerense. Durante el próximo fin de semana, no circularán trenes entre Merlo y Moreno, afectando a miles de personas que utilizan este ramal para trabajar, estudiar o trasladarse a otros puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires.

La medida fue confirmada por Trenes Argentinos y se suma a una larga lista de interrupciones parciales y recortes de servicios nocturnos que vienen ocurriendo desde febrero, lo que profundiza el malestar de los usuarios habituales del ferrocarril.

Qué días y horarios estará interrumpido el servicio

Según la información oficial, la restricción comenzará el sábado al mediodía y se extenderá durante todo el domingo hasta entrada la tarde. Durante ese período, las formaciones del ramal Once–Moreno no circularán entre Moreno y Merlo, por lo que Merlo funcionará como estación terminal.

Sábado:

  • Último tren de Once a Moreno: 12.20
  • Último tren de Moreno a Once: 13.50

A partir de ese momento, el servicio quedará limitado hasta Merlo, con frecuencias reducidas y cancelaciones parciales.

Domingo:

  • El tramo Merlo–Moreno permanecerá cerrado desde el inicio del día.
  • El primer tren completo hacia Moreno recién saldrá pasado el mediodía, y el servicio se normalizará entrada la tarde.
La estación Morón de la línea Sarmiento. Foto: Argentina.gob.ar

El motivo: obras de renovación ferroviaria

Desde Trenes Argentinos explicaron que la interrupción se debe a trabajos de renovación de circuitos de vía, una tarea necesaria para mejorar la infraestructura, pero que vuelve a realizarse en días clave de alta demanda, como los fines de semana.

Aunque la empresa sostiene que las obras son indispensables para la seguridad operacional, los usuarios cuestionan la falta de planificación y de alternativas de transporte eficientes durante los cortes.

Colectivos saturados y conexiones complicadas

Como ocurre en cada restricción, los pasajeros que necesitan llegar a Paso del Rey o Moreno deberán recurrir a los colectivos, un sistema que ya demostró no absorber adecuadamente la demanda en cortes anteriores. A esto se suma una paradoja que agrava el problema: quienes quieran continuar viaje en los trenes diésel hacia Luján o Mercedes también deberán llegar a Moreno por otros medios.

Esto genera demoras, hacinamiento y mayores costos para los usuarios, especialmente en horarios pico y con servicios alternativos limitados.

Un historial reciente de interrupciones

La actual restricción no es un episodio aislado. En los últimos dos meses, la Línea Sarmiento sufrió múltiples cortes totales o parciales:

  • Interrupciones entre Once y Haedo
  • Suspensión completa entre Once y Moreno
  • Cortes durante feriados y fines de semana largos
  • Restricciones nocturnas permanentes desde las 20.27

Esta seguidilla de cambios provocó que muchos pasajeros consulten cada fin de semana si el tren va a circular normalmente, una señal clara de la pérdida de previsibilidad del servicio.

Descarrilamiento del tren Sarmiento en la estación Liniers.
Descarrilamiento del tren Sarmiento en la estación Liniers. Foto: NA

Menos trenes a la noche y frecuencias más largas

Además de los cortes, persiste un fuerte ajuste en los horarios nocturnos. Aunque el cronograma oficial indica un tren cada 12 minutos en horas clave, en la práctica las frecuencias se estiran hasta 40 minutos, con múltiples servicios cancelados.

Este escenario afecta especialmente a trabajadores que dependen del tren por la noche y a estudiantes que regresan a sus hogares en horarios Una situación que pone a prueba la paciencia de los pasajeros

Mientras continúan las obras y las restricciones, crece el reclamo de los usuarios por mejor información, alternativas de transporte reales y una planificación que reduzca el impacto diario. La Línea Sarmiento, una de las más utilizadas del Área Metropolitana, enfrenta así un nuevo fin de semana complicado que vuelve a tensionar la relación entre el servicio ferroviario y quienes dependen de él a diario.