Especial Canal 26 | Independencia argentina: el alma de una nación

El informe rememora los hechos de aquellos días de 1816, cuando un grupo de valientes hombres cruzó el país para declarar la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

🇦🇷 INDEPENDENCIA ARGENTINA: El alma de una Nación
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El 9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, un grupo de 29 diputados declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en un contexto de crisis política, militar y económica que amenazaba con disolver el sueño independentista iniciado en 1810.

En julio de 1816, el territorio rioplatense se asomaba al abismo de su desaparición. La revolución de Mayo parecía agonizar bajo el peso de una realidad adversa. Fernando VII había recuperado el trono español y prometía castigar a los rebeldes criollos con “sangre y fuego”. Mientras tanto, el ejército realista avanzaba implacable por el norte, la economía local estaba devastada tras seis años de guerra continua y la crisis política interna amenazaba con fragmentar el movimiento independentista.

El año de la desesperación

El panorama internacional era igualmente desolador para las aspiraciones criollas. Las potencias mundiales miraban con desconfianza las revoluciones americanas. En ese escenario de desolación absoluta, donde “todo parecía perdido”, un grupo de hombres decidió jugarse el destino en la provincia más pequeña del territorio: Tucumán.

La elección de San Miguel de Tucumán no fue casual. Por estrategia militar y consenso político, la ciudad se convirtió en el epicentro de la historia argentina. Se eligió esta zona para calmar las tensiones entre el centralismo de Buenos Aires y las provincias del interior. Desde marzo de ese año, 29 diputados comenzaron a llegar a la humilde casa de doña Francisca Bazán de Laguna.

Especial de Canal 26 por el 9 de julio: Independencia Argentina, el alma de una nación Foto: Captura Canal 26

El debate por el modelo de nación

Los congresales viajaron durante semanas, cruzando miles de kilómetros de caminos polvorientos e intransitables, soportando el frío, el hambre y el peligro constante de las guerrillas. Los unía un mandato urgente y desesperado: fundar una nueva nación.

Lograr el consenso no fue sencillo. En las largas y acaloradas sesiones de debate se discutió qué forma de gobierno adoptar. Figuras como Manuel Belgrano propusieron una idea audaz para sumar el apoyo de los pueblos originarios: establecer una monarquía constitucional liderada por un descendiente de la dinastía de los Incas.

La presión de los generales

Mientras los políticos debatían en el recinto, la presión de los hombres de armas resultó clave para evitar que el proyecto naufragara. En la frontera norte, Martin Miguel de Güemes frenaba las invasiones del Imperio Español con la resistencia heroica de sus gauchos.

Desde Mendoza, el gobernador de Cuyo, José de San Martín, escribía cartas desesperadas a los congresales. Su reclamo fue un grito de guerra: “¿Hasta cuándo esperamos para declarar la independencia?”. San Martín sabía que no podía cruzar los Andes y liberar Chile al frente de un ejército rebelde sin hacerlo en nombre de una nación soberana y constituida.

Especial de Canal 26 por el 9 de julio: Independencia Argentina, el alma de una nación Foto: Captura Canal 26

La sesión histórica

El martes 9 de julio de 1816 amaneció con un sol radiante en Tucumán. El pueblo, consciente de la magnitud del momento, se agolpó en las calles de tierra. Presididos por el sanjuanino Francisco Narciso de la Laprida, los diputados iniciaron la sesión que marcaría el futuro de Argentina.

Pasadas las 2 de la tarde, el secretario Juan José Paso rompió el silencio del salón y formuló la pregunta que cambiaría la historia de todo un continente: “¿Crees que las provincias de la Unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España?”. El grito unánime, ensordecedor y libertario de “Sí, queremos” rompió las paredes del recinto y se trasladó de inmediato a las calles entre lágrimas, abrazos y campanas que sonaban con fuerza.

Especial de Canal 26 por el 9 de julio: Independencia Argentina, el alma de una nación Foto: Captura Canal 26

El legado de una fecha inmortal

Al día siguiente, los festejos inundaron la provincia con bailes criollos y desfiles militares. Diez días después, en una sesión secreta, el Congreso agregaría una frase fundamental al acta para blindar el futuro geopolítico del país: “y de toda otra dominación extranjera”.

El 9 de julio no fue solo la firma de un papel en una provincia lejana. Fue el acto de desobediencia civil y militar más audaz de nuestra historia. Significó la partida de nacimiento de la República Argentina y el motor definitivo para la libertad de medio continente. Hoy, a más de dos siglos de aquel día, la Casa de Tucumán sigue en pie para recordarnos que la independencia no es un hecho atrapado en los libros de historia, sino un ejercicio diario de soberanía, identidad y, por sobre todas las cosas, de coraje colectivo.

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