Los alimentos que jamás tenés que guardar en la puerta de la heladera: cuáles son

Cuando estamos apurados, solemos guardar los alimentos en la heladera de forma rápida y sin prestar atención a la manera en que los almacenamos. Esta práctica puede parecer inofensiva, pero en realidad, un mal almacenamiento puede generar riesgos importantes para nuestra salud.
La puerta de la heladera es uno de los lugares más utilizados para guardar productos debido a su fácil acceso. Sin embargo, no todos los productos son aptos para estar ahí. Se trata de la zona más cálida y con mayor fluctuación de temperatura, lo que puede comprometer la frescura de los alimentos.

El orden en la heladera es fundamental para evitar riesgos para la salud. Foto: Unsplash.
No aptos para guardar en la puerta de la heladera
Por lo tanto, es crucial conocer qué productos pueden colocarse en la puerta y cuáles deben mantenerse en las áreas más frías de la heladera para garantizar su adecuada conservación.
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Lácteos y huevos
Aunque suele ser un lugar práctico, la puerta de la heladera no es el lugar ideal para los lácteos y los huevos. Esto se debe a las variaciones de temperatura que se dan en esta zona, lo que puede hacer que los productos se echen a perder.

Los lácteos no deben guardarse en la puerta de la heladera. Foto: Unsplash
Condimentos y salsas
Las salsas a base de crema, como la mayonesa, pueden perder estropearse rápidamente si no se mantienen a una temperatura constante.
Carnes y embutidos
Estos alimentos necesitan estar en la zona más fría para evitar la proliferación de bacterias. La mejor opción es almacenarlos en el estante inferior, cerca del congelador, sitio en el que la temperatura es más baja.

La puerta de la heladera sufre fluctuaciones en la temperatura. Foto Unsplash.
Frutas y verduras
Los cambios en la temperatura pueden acelerar el proceso de descomposición. Lo recomendable es guardar las frutas y verduras en los cajones especiales.
Bebidas
Al igual que los productos anteriores, las bebidas pueden resultar afectadas por las variaciones de temperatura. Lo mejor es ubicarlas en los estantes internos para asegurar que se mantengan frescas por más tiempo.