Crece la ola migratoria en España: por qué se convirtió en el “epicentro europeo de la inmigración”
Según datos de Eurostat y del Banco de España, durante 2023, el país recibió un flujo migratorio de 24 inmigrantes por cada 1.000 habitantes, cifra notablemente superior a la registrada en otros países como Francia o Italia.
Cada año, España recibe a cientos de miles de inmigrantes procedentes de diversos países, convirtiéndose en el “epicentro europeo de la inmigración”.
Según datos de Eurostat y del Banco de España, durante 2023, el país recibió un flujo migratorio de 24 inmigrantes por cada 1.000 habitantes, cifra notablemente superior a la registrada en otros países como Francia o Italia.

Por qué todo el mundo quiere emigrar España
Se trata del segundo gran boom de inmigración que vive la economía española tras el de inicio de siglo. Si bien el primero fue muy potente, principalmente se debió a la burbuja de crédito e inmobiliaria que alimentó de forma insostenible una economía destinada a estallar.
Por su parte, la realidad hoy es totalmente diferente. Los salarios en España son bajos, el desempleo es relativamente alto y el país parece haber perdido atractivo incluso para sus propios habitantes.
Un reciente informe de Oxford Economics firmado por el economista español, Ángel Talavera, destaca que hasta tres cuartas partes de todos los puestos de trabajo creados fueron ocupados por extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad.
Pese a esta reciente aceleración, la dinámica viene desde hace años: entre 2015 y 2024, el país se transformó en el cuarto destino global más deseado, según señaló el investigador Jesús Fernández-Huertas Moraga en su informe The Second Spanish Immigration Boom.
Según el economista, este periodo representa la “segunda oleada migratoria española”, un fenómeno de magnitud comparable al vivido entre 1995 y 2010, aunque alberga varias diferencias.
La teoría sostiene que los inmigrantes eligen este destino para maximizar su bienestar. Según el autor, “sus decisiones son informativas sobre la atracción relativa de cada país”, siendo España un ligar que resulta agradable para el que viene de afuera.
Es que se trata de un país seguro, estable, con buen clima y combina cierto crecimiento del empleo y unos salarios superiores a los de buena parte de América Latina (de donde procede la mayor parte de los inmigrantes).
Además, España presenta unas políticas migratorias muy flexibles que generaron una suerte de atracción que se difundió de manera rápida especialmente por las redes sociales.
En los últimos años, los gobiernos europeos tomparon medidas para reducir la llegada de migrantes, pero España fue la excepción y la impulsó. Por ejemplo, en mayo de 2025, el gobierno español redujo el tiempo de residencia que los inmigrantes indocumentados deben cumplir para obtener la residencia y simplificó el proceso de regularización.
De esta manera, se prevé que el número de inmigrantes regularizados aumente de unos 200.000 en 2024 a 300.000 anuales (el 0,6% de la población) durante los próximos tres años.
En tanto, Prettejohn, de Capital Economics, explicó que la inmigración a España es muy cíclica y se mantiene alta cuando el desempleo es bajo. De esta manera, se prevé que el desempleo disminuya en los próximos años debido a la fuerte demanda interna.
Además, se espera que la represión de la migración irregular hacia Estados Unidos provocará una fuerte caída de la inmigración hacia ese país y dará lugar a que una mayor oleada de emigrantes de América Latina opten por trasladarse a España.
















