Donald Trump aumentará el presupuesto militar de EEUU: con más de 1 millón de soldados, cómo es el ejército más poderoso del mundo
El que será el presupuesto más alto en la historia de las Fuerzas Armadas estadounidenses no solo apunta a sostener su supremacía militar, sino también a ampliarla al modernizar sus principales sistemas de armas, reforzar la presencia global del país y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, determinó que el presupuesto militar del país para 2027 debería incrementarse en un 50% hasta alcanzar 1,5 billones de dólares, un máximo histórico que el republicano considera que puede financiarse gracias a los aranceles.
El gasto militar anunciado por Trump superaría por más de 1,2 billones de dólares el presupuesto del segundo país que más invierte en el rubro, China, cuyo presupuesto militar ronda entre los 230.000 y 250.000 millones de dólares.
De este modo, el gasto militar de Estados Unidos será seis veces más grande que el del gigante asiático, consolidando una brecha sin precedentes entre la primera y la segunda potencia militar del mundo.
El que será el presupuesto más alto en la historia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no solo apunta a sostener su supremacía militar, sino también a ampliarla. Con estos fondos, el Pentágono buscará modernizar sus principales sistemas de armas, reforzar la presencia global del país y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías clave para los conflictos del siglo XXI.
El aumento presupuestario también estará orientado a áreas estratégicas como la defensa antimisiles, el desarrollo de armas hipersónicas, la ciberseguridad y el espacio, donde Estados Unidos considera que se jugarán los próximos equilibrios de poder frente a rivales como China y Rusia.
Teniendo en cuenta esto, cabe destacar que el planteo se conoce después de que los aliados de la OTAN se comprometieran el año pasado a elevar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB para 2035, tras la presión del propio presidente estadounidense.
El más poderoso del mundo: cómo es el Ejército de Estados Unidos
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos son una fuerza militar globalmente poderosa, tecnológicamente avanzada y con un vasto presupuesto, que se organiza en seis ramas: Ejército, Marines, Armada, Fuerza Aérea, Guardia Costera y Fuerza Espacial para proyectar poder a través de tierra, mar, aire y espacio.
El Ejército estadounidense cuenta con alrededor de 1,4 millones de efectivos en servicio activo y cerca de 800.000 reservistas. A esto se suma una red de más de 750 bases militares distribuidas en todos los continentes, un despliegue sin comparación en el mundo. Esta estructura le permite intervenir con rapidez en prácticamente cualquier región del planeta.

En términos de equipamiento, Estados Unidos lidera en todos los rubros. Posee la mayor flota aérea del mundo, con más de 13.000 aeronaves entre aviones de combate, bombarderos estratégicos, drones y helicópteros. La Fuerza Aérea y la Marina operan cazas de quinta generación como el F-22 Raptor y el F-35 Lightning II, considerados los más avanzados del planeta.
En el ámbito naval, la Marina estadounidense es la única que cuenta con 11 portaaviones nucleares en servicio, cada uno con capacidad para transportar decenas de aviones y operar de manera autónoma durante años. Además, dispone de una poderosa flota de submarinos nucleares, incluidos los equipados con misiles balísticos intercontinentales, uno de los pilares de su capacidad de disuasión.
La tecnología de Estados Unidos, una de las claves para lograr el Ejército más temible del planeta
La superioridad tecnológica de Estados Unidos es uno de los pilares que explica por qué cuenta con el Ejército más poderoso del mundo. A lo largo de las últimas décadas, el país sostuvo una inversión constante en innovación militar, con el objetivo de mantener una ventaja estratégica frente a cualquier potencial adversario.
En la actualidad, uno de los focos centrales está puesto en la inteligencia artificial. El Pentágono presentó nuevas flotas de drones autónomos, capaces de operar de manera coordinada y sin intervención humana directa. Estos sistemas buscan garantizar la supremacía en el campo de batalla mediante el uso de armamento no tripulado, reduciendo riesgos para el personal militar y ampliando la capacidad de ataque y vigilancia en distintos escenarios.
Otro eje clave es el desarrollo de sistemas hipersónicos, considerados una prioridad estratégica. Estados Unidos destina fuertes inversiones a misiles capaces de desplazarse a velocidades extremas y a sistemas de defensa avanzados diseñados para neutralizar este tipo de amenazas. Esta tecnología promete modificar el equilibrio militar, al acortar drásticamente los tiempos de respuesta y dificultar la detección por parte de los sistemas tradicionales.
Finalmente, la ciberseguridad y el manejo de datos se consolidaron como un componente central de las operaciones militares modernas. El Ejército estadounidense apuesta al uso de técnicas de hackeo, guerra cibernética y análisis de datos en tiempo real para apoyar misiones especiales complejas. En un contexto donde la información es poder, el dominio del ciberespacio se volvió tan relevante como el control del aire, la tierra o el mar.












