China apuesta por paneles solares flotantes en el mar.
China apuesta por paneles solares flotantes en el mar. Foto: Imagen ilustrativa Gemini IA.

China está llevando la energía solar a un nivel sorprendente: ahora, millones de paneles solares flotan directamente sobre el mar. Esta medida responde a un desafío único que enfrenta el país: su enorme población. Con más de 1.400 millones de habitantes, casi no queda espacio disponible en tierra para instalar nuevas plantas de energía solar, por lo que los ingenieros y autoridades se han visto obligados a buscar alternativas innovadoras.

“China no tiene un solo piso vacío”, explican los expertos, y eso significa que tanto ciudades como áreas rurales necesitan soluciones creativas para generar electricidad sin afectar el espacio urbano y agrícola. Las aguas abiertas y los embalses se han convertido, entonces, en el nuevo terreno para generar energía limpia y renovable.

Paneles solares sobre el mar en China. Video Instagram @informaxfacts

Paneles solares en los desiertos

China ya había mostrado su ambición solar con gigantescos paneles en los desiertos, como los de la región de Gobi, que cubren extensas áreas para producir electricidad a gran escala. Ahora, los paneles flotantes en el mar complementan esas iniciativas, permitiendo que el país aproveche espacios que antes estaban sin uso y aumente su capacidad de generación de energía sin afectar la tierra cultivable.

Los paneles flotantes ofrecen varias ventajas: el agua ayuda a mantener frescos los paneles, lo que mejora su eficiencia y prolonga su vida útil, y también contribuyen a reducir la presión sobre la tierra, permitiendo que áreas agrícolas o urbanas se mantengan libres para otros usos.

China apuesta por paneles solares flotantes en el mar. Foto: Imagen ilustrativa Freepik IA.

El impacto de esta medida ya se empieza a notar. En muchas zonas donde se han instalado estos paneles flotantes, el precio de la electricidad ha disminuido, ya que gran parte de la energía ahora proviene directamente del sol. Esto beneficia a los consumidores y apoya los objetivos ambientales de China, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y las emisiones de carbono.

En resumen, los paneles solares flotantes en el mar son mucho más que un proyecto tecnológico: representan una solución práctica e innovadora para un país que combina alta densidad de población con una necesidad creciente de energía limpia. Junto con las plantas solares en el desierto, esta estrategia asegura que ciudades y pueblos tengan acceso a electricidad confiable mientras China avanza hacia un futuro más sostenible.