Alerta internacional: Estados Unidos bombardeó el noroeste de Siria y murió un líder de Al Qaeda
El Comando Central de Estados Unidos ejecutó un ataque aéreo hacia nuevas posiciones terroristas en el noroeste de Siria. En el operativo, abatieron a un líder de Al Qaeda vinculado a una emboscada realizada el pasado 13 de diciembre donde murieron dos soldados norteamericanos y un civil.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó este sábado 17 de enero que fuerzas llevaron a cabo un ataque aéreo en el noroeste de Siria que terminó con la muerte de Bilal Hasan al-Jasim, un líder terrorista afiliado a Al Qaeda que tenía relación directa con una emboscada del 13 de diciembre pasado en Palmyra, donde murieron dos soldados estadounidenses y un civil. La operación fue ejecutada en el marco de la denominada "Hawkeye Strike", una campaña de represalia iniciada por el país norteamericano tras el ataque mencionado anteriormente.
“Al-Jasim era un “experimentado líder terrorista que planeó ataques y estaba directamente conectado con el atacante del 13 de diciembre”, dijo el almirante Brad Cooper, comandante de CENTCOM. El ataque se realizó el 16 de enero en el noroeste del país árabe con el propósito de golpear a un miembro clave de la red extremista con capacidad para planificar y organizar acciones violentas contra fuerzas estadounidenses y sus aliados.

El comunicado oficial sostuvo que la muerte de al-Jasim “demuestra nuestra determinación de perseguir a los terroristas que atacan a nuestras fuerzas” y subrayó que “no hay lugar seguro para quienes conducen, planifican o inspiran ataques”. La ofensiva forma parte de una serie más amplia de bombardeos y operaciones cuidadosamente dirigidas contra estructuras, líderes y puestos logísticos asociados tanto a Al Qaeda como a células del Estado Islámico (ISIS) en Siria. La acción se enmarcó en esfuerzos sostenidos para debilitar la capacidad operativa de estas organizaciones extremistas en la región.
Operación Hawkeye Strike: los detalles del ataque de EEUU a Siria que terminó con la vida de un líder de Al Qaeda
La Operación Hawkeye Strike fue activada tras el ataque del 13 de diciembre de 2025, en el que un policía sirio presuntamente vinculado al Estado Islámico emboscó a una patrulla estadounidense en Palmyra, lo que causó tres muertes. Como respuesta, Estados Unidos, junto con aliados regionales, lanzó una serie de ataques aéreos de precisión dirigidos a más de 100 objetivos del Estado Islámico y redes asociadas, incluyendo depósitos de armas, centros de entrenamiento y líneas de logística.
Según datos de CENTCOM, estas operaciones no sólo buscaban castigar a los responsables del ataque, sino también degradar la infraestructura terrorista que puede amenazar a las fuerzas y civiles, y dificultar la reorganización de células extremistas en territorio sirio. La ofensiva contó con el respaldo de aliados regionales que, junto con Estados Unidos, participan en esfuerzos de contrainsurgencia y lucha contra el terrorismo.

Estas acciones se intensificaron en un contexto en que Siria sigue siendo un terreno activo de grupos yihadistas tras años de guerra civil y fragmentación del control territorial. Además de la respuesta militar directa, declaraciones recientes del Ministerio de Exteriores de Siria plantearon la necesidad de coordinar esfuerzos con Estados Unidos y países de la coalición contra el terrorismo, argumentando que ese tipo de cooperación podría contribuir a la protección de civiles y la estabilización regional.
Esta acción no fue aislada, ya que se sumó a múltiples operaciones aéreas de precisión que las fuerzas estadounidenses ejecutaron en Siria durante los últimos meses con el objetivo de interrumpir y desmantelar redes terroristas vinculadas tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico. Además de la eliminación de líderes operativos, estas campañas implicaron la captura o muerte de decenas de combatientes extremistas y la destrucción de infraestructura que facilitaba la planificación de ataques. El Comando Central de Estados Unidos reiteró que mantendrá su enfoque contra grupos terroristas que representen amenazas directas a la seguridad de sus tropas, sus ciudadanos y sus aliados en la región.














