Estados Unidos y la OTAN discuten por Groenlandia: la disputa por la soberanía y el control militar de la isla
El Presidente de EE.UU. llegó a un acuerdo con Mark Rutte, pero los detalles se desconocen. Qué podría pasar con la región, que actualmente es una región autónoma danesa.
En los últimos días, una nueva estrategia geopolítica de Estados Unidos sacudió el escenario internacional, causando tensiones globales por el interés sobre una región clave para el mundo: el Ártico.
Lo que había comenzado con la amenaza de Trump de imponer aranceles a los países que rechazaban la toma de control norteamericano sobre Groenlandia, se transformó tras la reunión en la cumbre de Davos y terminó con un anuncio de un “principio de acuerdo” entre Estados Unidos y la OTAN sobre Groenlandia.
“Tras una reunión muy productiva con el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, hemos establecido elmarco para un futuro acuerdocon respecto aGroenlandiay, de hecho, a toda la región ártica", dijo Trump.
Además, durante el Foro, el estadounidense sorprendió al anunciar que retiraba los aranceles que había amenazado imponer a ocho países europeos luego de que esos estados enviaron tropas a Groenlandia.
Pero los detalles del acuerdo continúan sin muchas precisiones, y lo único confirmado es el retiro de los aranceles. Trump, sin embargo, aseguró que las negociaciones apuntan a un mayor acceso militar de EE.UU. sobre Groenlandia.
El país ya tiene presencia militar en la base de Pituffik, un punto clave para sistemas de alerta temprana y defensa aérea, y ha mostrado interés en expandir su relevancia estratégica en el Ártico.
El modelo Chipre
Algunos funcionarios deslizaron la posibilidad de que Groenlandia pase a tener un modelo como el adoptado con las bases británicas en Chipre, que le daría a Washington más control operativo en la isla sin alterar formalmente la soberanía de Dinamarca.
En 1960, Chipre se independizó de Reino Unido, pero los británicos mantuvieron la soberanía sobre 2 bases militares. El tratado garantizaba que esos dos territorios no podrían ser reclamados por Chipre y que los británicos tendrían libertad para desplazar tropas y gestionar sus instalaciones a discreción.
Este modelo de soberanía es el que Rutte le habría propuesto a Trump para desbloquear la situación.
Mientras el acuerdo entre Estados Unidos y la OTAN avanza, Dinamarca y Groenlandia dejaron claro que la soberanía no está en negociación.









