La Casa Real de Noruega marca distancia del caso Marius Borg Høiby: su madre, Mette-Marit, no asistirá al juicio
A días del inicio del juicio por 32 cargos, la Corona refuerza su imagen de sobriedad y respeto institucional al marcar distancia del proceso judicial que involucra al hijo de la princesa heredera.
La monarquía noruega enfrenta uno de los episodios más delicados de los últimos años. A pocos días del inicio del juicio contra Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit, la Casa Real decidió fijar públicamente su postura y marcar un límite claro entre los vínculos familiares y el rol institucional de la Corona.
El joven, acusado de 32 delitos, permanece detenido desde mediados de 2024 y deberá comparecer ante la Justicia el próximo martes 3 de febrero.

Noruega define su postura ante el caso Marius Borg
El caso, que generó una fuerte conmoción en la sociedad noruega, obligó a la realeza a pronunciarse de manera formal. Fue el príncipe Haakon, heredero al trono, quien difundió un comunicado cuidadosamente elaborado, con un mensaje central: la Corona no interferirá en el proceso judicial y mantendrá una posición de respeto absoluto por el Estado de derecho.
“Estamos pensando mucho en todas las partes implicadas en este asunto”, expresó el comunicado oficial, en una primera muestra de empatía hacia quienes se ven atravesados por una situación de alto impacto humano y mediático. “Sabemos que muchos están atravesando un momento difícil”, añadió el texto, sin entrar en detalles sobre los hechos que se juzgarán.

La declaración también buscó despejar cualquier especulación sobre un posible trato privilegiado. “Vivimos en un Estado regido por la ley y confío en que el juicio se lleve a cabo de la manera más ordenada, adecuada y justa posible”, señaló el heredero, reforzando la confianza de la Casa Real en el sistema judicial noruego.
Uno de los puntos más relevantes del comunicado fue la aclaración sobre el estatus de Marius Borg dentro de la institución: “Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real y, en ese sentido, es libre”. No obstante, el texto reconoce su lugar dentro del núcleo familiar y subraya que “tiene las mismas responsabilidades que cualquier otra persona, pero también los mismos derechos”.
¿Qué cargos enfrenta Marius Borg?
Los cargos principales que enfrenta incluyen:
- Violación: se le imputan cuatro cargos de violación contra diferentes mujeres.
- Abuso y violencia en relaciones íntimas: incluye maltrato físico y psicológico contra ex parejas.
- Actos de violencia y agresiones: cargos por agresiones físicas más allá de las relaciones sentimentales.
- Violación de órdenes de alejamiento: incumplimiento de medidas judiciales que ordenan mantenerse alejado de determinadas personas.
- Grabaciones sin consentimiento: se le acusa de filmar partes íntimas de mujeres sin su conocimiento ni consentimiento.
- Delitos relacionados con drogas: cargos adicionales por narcóticos, como transportar 3,5 kilos de marihuana.
- Infracciones de tránsito y otras faltas: incluye diversas infracciones menores, como violaciones de normas de tránsito.
En total son 32 cargos, y de ser hallado culpable de los delitos más graves, podría enfrentar una pena de hasta 10 años de prisión bajo la legislación noruega.
Mette-Marit no asistirá al juicio de su hijo
En este contexto, la decisión de la princesa heredera Mette-Marit de no asistir al juicio adquiere una fuerte carga simbólica. Madre de Marius Borg y figura central de la monarquía moderna noruega, optó por mantenerse al margen del proceso judicial, reforzando la separación entre lo personal y lo institucional.

Si bien atraviesa una enfermedad crónica relacionada con una fibrosis pulmonar, trascendió que permanecerá alojada en una residencia privada durante las semanas del juicio.
La exclusión definitiva de Marius Borg de cualquier beneficio o representación vinculada a la realeza y la ausencia de su madre en el tribunal reflejan una postura firme de la Casa Real, orientada a preservar la imagen de la Corona y su credibilidad ante la opinión pública.

Este proceso judicial no solo interpela a una familia, sino que pone a prueba a una de las monarquías más austeras y respetadas de Europa. La Casa Real de Noruega, históricamente asociada a la discreción y la cercanía con la ciudadanía, enfrenta ahora el desafío de sostener esos valores en medio de un escándalo sin precedentes recientes.
Mientras la Justicia avanza, la Corona eligió el camino de la prudencia, la distancia y el respeto institucional, consciente de que la fortaleza de la monarquía también se mide en su capacidad de someterse, sin excepciones, a las reglas del Estado de derecho.













