Goat Canyon Trestle.
Goat Canyon Trestle. Foto: Instagram @trevorcostelloe

En una zona inhóspita del sur de California, dentro del condado de San Diego, se levanta una de las obras ferroviarias más impactantes jamás construidas en madera. Se trata del Goat Canyon Trestle, una estructura monumental que todavía hoy sorprende por su tamaño, su técnica constructiva y su capacidad de resistencia en un entorno extremo.

Con 229 metros de extensión y más de 60 metros de altura, este puente ostenta el récord de ser el viaducto ferroviario de madera más grande del planeta y se convirtió en un símbolo de la ingeniería civil de comienzos del siglo XX en el oeste estadounidense.

Goat Canyon Trestle, una estructura monumental que sorprende por su tamaño. Foto: Instagram @itnewz

La historia del Goat Canyon Trestle

La historia de esta monumental obra está íntimamente ligada a la necesidad de mantener operativo un tramo clave del ferrocarril que atravesaba el desierto californiano. Antes de su construcción, los trenes circulaban por la zona mediante un complejo entramado de túneles excavados en la montaña. Sin embargo, el 15 de marzo de 1932, un fuerte terremoto provocó el colapso total del Túnel 15, dejando inutilizado el paso.

Ante la imposibilidad de reconstruir el túnel y la urgencia de restablecer la conexión ferroviaria, los ingenieros optaron por una solución audaz: levantar un puente elevado capaz de soportar el peso de las formaciones y las duras condiciones climáticas del desierto. La obra comenzó ese mismo año y, en un notable logro técnico para la época, se completó en 1933, permitiendo reanudar rápidamente el transporte de carga y pasajeros.

Una obra sin clavos y con ingeniería innovadora

Uno de los aspectos más singulares del Goat Canyon Trestle es su sistema constructivo. A pesar de su enorme tamaño, no se utilizó ni un solo clavo en su armado. La estructura fue ensamblada mediante vigas de madera unidas con pernos y encastres especiales, una técnica que aportaba flexibilidad y ayudaba a absorber las vibraciones provocadas por el paso de los trenes.

Goat Canyon Trestle, una estructura monumental que sorprende por su tamaño. Foto: Instagram @itnewz

Este diseño demostró ser mucho más eficaz de lo esperado. Durante casi veinte años, el puente funcionó sin inconvenientes, desafiando los prejuicios sobre la durabilidad de la madera en un clima tan seco y extremo como el del desierto.

Del abandono al atractivo histórico

A partir de 1951, la línea ferroviaria comenzó a perder relevancia. El aumento de los costos de mantenimiento y la competencia de otros medios de transporte marcaron el inicio de su declive. Con el tiempo, el tráfico ferroviario cesó y la estructura quedó fuera de servicio.

Hoy, el Goat Canyon Trestle ya no recibe trenes, pero lejos de caer en el olvido, se transformó en un sitio de interés para senderistas, aventureros y amantes de la historia industrial. Ubicado en el impresionante paisaje de Carrizo Gorge, el puente sigue imponiéndose como una postal única del ingenio humano frente a la naturaleza.

Goat Canyon Trestle, una estructura monumental que sorprende por su tamaño. Foto: Instagram @itnewz

Datos técnicos y curiosidades del puente

  • Curvatura adaptada al terreno: el puente no es recto; presenta una curva de 14 grados que acompaña la forma natural del cañón.
  • Preparado para el clima extremo: la madera fue tratada para resistir grandes amplitudes térmicas.
  • Valor patrimonial: diversas organizaciones impulsan su preservación por su importancia histórica.
  • Acceso complejo: llegar al lugar requiere caminatas largas y exigentes, debido a su ubicación remota.
  • Prevención de incendios: en su época activa, contaba con barriles de agua distribuidos estratégicamente para reducir riesgos.