Rusia busca contrarrestar la influencia de Estados Unidos en América Latina: quiere convertir a naciones de Sudamérica en potencias mundiales
Respaldará con tecnología de última generación a una gran cantidad de gobiernos latinoamericanos.
Mientras Rusia sigue atacando Ucrania y lanzó por primera vez un misil balístico hipersónico Oréshnik contra la ciudad occidental de Leópolis, el Gobierno de Vladímir Putin presentó una propuesta de cooperación tecnológica orientada a países de América Latina. El planteo fue realizado en un contexto de creciente competencia global y un escenario internacional marcado por la disputa entre las grandes potencias por áreas de influencia estratégicas.
En ese marco, Moscú busca fortalecer vínculos con gobiernos latinoamericanos mediante acuerdos en áreas clave como la industria militar y el desarrollo científico.
La iniciativa rusa apunta especialmente a Sudamérica, una región que considera con potencial para ganar mayor peso en el tablero global y, al mismo tiempo, para reducir la histórica influencia de Estados Unidos. Con acercamientos a países como Bolivia y Brasil, la iniciativa se enfoca en abrir canales de diálogo con gobiernos y empresas del sector, con el objetivo de avanzar en proyectos de largo plazo vinculados a la producción y el desarrollo de tecnología militar.
Este acercamiento se da mientras Rusia enfrenta sanciones económicas y un fuerte aislamiento diplomático por la guerra en Ucrania, lo que la obliga a diversificar alianzas y buscar nuevos socios fuera de Europa. América Latina aparece así como una oportunidad para ampliar su presencia internacional, ganar respaldo político y abrir nuevos mercados.
Sin embargo, el avance ruso en la región no está exento de tensiones. Estados Unidos observa con atención estos movimientos y refuerza su estrategia diplomática para mantener su influencia histórica en el continente. En ese contexto, los países latinoamericanos quedan en una posición delicada, intentando equilibrar relaciones con las grandes potencias sin quedar atrapados en una nueva lógica de bloques.
Cómo ayudará Rusia a distintos países de Sudamérica
La propuesta de cooperación fue presentada el 1 de abril de 2025 en el marco de una de las principales ferias de defensa y seguridad de América Latina, realizada en Río de Janeiro. Allí, representantes rusos confirmaron su intención de avanzar en acuerdos de cooperación tecnológica con distintos países de la región, en un contexto de creciente competencia geopolítica.
El planteo apunta a impulsar proyectos conjuntos orientados al desarrollo y la producción local de capacidades militares, con el objetivo de fortalecer las industrias nacionales de defensa y reducir la dependencia del exterior. La iniciativa no se limita a la venta de equipamiento, sino que pone el foco en la transferencia de conocimientos y en la creación de capacidades propias.
Entre los ejes de cooperación mencionados se encuentran el desarrollo de armamento liviano, sistemas aéreos no tripulados, armamento de alta precisión, vehículos blindados y plataformas navales. Según la visión rusa, estos proyectos permitirían a los países sudamericanos avanzar hacia una mayor autonomía estratégica y mejorar su capacidad de respuesta en materia de defensa.
Desde Moscú sostienen que este tipo de acuerdos responde a un interés creciente de varios gobiernos de la región por consolidar sus capacidades tecnológicas y productivas, en un escenario internacional cada vez más marcado por la disputa entre las grandes potencias.