Irán cierra el estrecho de Ormuz e impide el paso de barcos petroleros.
Irán cierra el estrecho de Ormuz e impide el paso de barcos petroleros. Foto: REUTERS

Medio Oriente está en la boca de todo el mundo tras la tensión que se produjo a raíz de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. El conflicto bélico generó repercusiones en muchas administraciones, como la Argentina, que apoyó a Trump y Netanyahu, aunque también encendió las alarmas sobre las consecuencias que podría impactar en lo económico, como por ejemplo, el precio del petróleo. Qué países conforman la región, la historia detrás de su nombre y cómo se modificó el tablero geopolítico actual.

Mientras la escalada de tensiones, los nuevos pactos militares y la reconfiguración de alianzas estratégicas colocan a Medio Oriente en el centro de la agenda global, el término resuena a diario en las noticias de todo el mundo. Sin embargo, más allá de la urgencia, su definición geográfica suele generar confusión: Medio Oriente no es un Estado monolítico, sino una compleja región que actúa como puente vital entre el extremo occidental de Asia y el norte de África.

En este contexto, comprender qué países la componen y cuál es su realidad histórica es fundamental para descifrar el tablero geopolítico actual, donde las decisiones de estas naciones impactan directamente en la seguridad y la economía mundial.

Irán cierra el estrecho de Ormuz e impide el paso de barcos petroleros. Foto: REUTERS

Qué países conforman Medio Oriente

  • Arabia Saudita
  • Baréin
  • Chipre
  • Cisjordania
  • Egipto
  • Franja de Gaza
  • Emiratos Árabes Unidos
  • Yemen
  • Irak
  • Irán
  • Israel
  • Jordania
  • Kuwait
  • Líbano
  • Libia
  • Omán
  • Catar
  • Siria
  • Sudán
  • Turquía

Según la Enciclopedia Britannica, la delimitación de esta región no es rígida y genera distintos criterios entre los especialistas. Algunos académicos incorporan a Afganistán y Pakistán basándose en factores geográficos, mientras que otros incluyen a los países del norte de África. como Túnez, Argelia y Marruecos, debido a sus estrechos vínculos con las naciones árabes. Sin embargo, es importante notar que no existe un consenso general sobre esta clasificación ampliada.

Por qué se llama “Medio Oriente” y cómo surgió el concepto

Si mirás un mapa, el nombre implica una posición respecto a algo. Ese “algo” era Europa (específicamente, la perspectiva británica) y el término comenzó a popularizarse a principios del siglo XX.

Fue el almirante estadounidense Alfred Thayer Mahan quien acuñó “Middle East” en 1902, pero fueron los administradores británicos quienes lo consolidaron para diferenciarlo del “Lejano Oriente” (Asia Oriental). Básicamente, era la zona que quedaba “en el medio” en su ruta hacia la India.

En este sentido, según un informe de la Universidad Federal de Sergipe (Brasil), la denominación “Medio Oriente” fue acuñada originalmente por los británicos para identificar geográficamente a los territorios ubicados entre el mar Rojo y sus posesiones coloniales en la India.

Región del Medio Oriente en el mapa
Región del Medio Oriente en el mapa. Foto: National Geographic

Por su parte, el historiador británico Bernard Lewis, referente en estudios sobre el mundo islámico, sitúa el punto de inflexión en 1798. En ese año, la expedición de Napoleón Bonaparte a Egipto marcó un antes y un después: fue la primera vez que un núcleo central de la cultura islámica quedó bajo la órbita de una potencia occidental, exponiéndose al impacto directo de sus ideas y valores políticos.

Lewis remarcó que más allá de la etiqueta impuesta desde el exterior, se trata de una región con más de dos milenios de historia fundamental. Es el lugar de origen de las tres grandes religiones monoteístas actuales (judaísmo, cristianismo e islam) y durante siglos, fue el faro cultural y el centro de desarrollo de la Antigüedad.

La creación de las fronteras en Medio Oriente

La configuración actual del mapa no es producto de una evolución natural de naciones, sino principalmente del desmembramiento del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial y el famoso Acuerdo Sykes-Picot (1916), que es la piedra angular para entender esto. En secreto, Francia y Gran Bretaña trazaron líneas sobre un mapa para repartirse las provincias otomanas. Esas líneas, diseñadas con reglas sobre un mapa sin considerar etnias, religiones o realidades tribales, son las que hoy conocemos como las fronteras de Siria, Irak, Jordania y Líbano.

Conflicto en Medio Oriente 2026: el trasfondo de una alerta global

El impacto geopolítico del conflicto actual es profundo con especialistas comparándolo incluso con escenarios previos a grandes conflagraciones mundiales. Al concentrar una parte crítica de la producción global de petróleo y controlar rutas marítimas fundamentales, la región mantiene en vilo a los mercados energéticos y a la diplomacia internacional. Esta tensión no solo amenaza la estabilidad económica, sino que obliga a redefinir el equilibrio de poder en Medio Oriente y sus vínculos históricos con Occidente.

En la actualidad, el campo de batalla se divide en dos bloques claros: por un lado, Irán y su red de fuerzas delegadas con presencia en Líbano, Siria, Irak y otros puntos de la región. Frente a ellos, Estados Unidos e Israel lideran un bloque que incluye a países del Golfo, como Arabia Saudita, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que albergan bases militares estadounidenses. Esta estructura convierte a gran parte de la región en un tablero donde las acciones de seguridad están profundamente interconectadas.

Consecuencias de los ataques aéreos israelíes en Baalbek, Líbano Foto: EFE

Sin embargo, la guerra muestra una peligrosa tendencia a expandirse. La reciente llegada del conflicto a Chipre -país europeo y socio de la OTAN- forzó a potencias como Alemania, Francia y Grecia a reforzar sus defensas, mientras la OTAN advierte que protegerá su territorio ante cualquier incursión.

Aunque los países del Golfo se limitaron a estrategias defensivas, persiste el temor a una escalada de represalias. Por lo tanto, este paso hacia el conflicto directo podría extender el campo de batalla mucho más allá de la región arrastrando a actores en África y desatando una incertidumbre global sin precedentes.