Pedro Sánchez, presidente de España.
Pedro Sánchez, presidente de España. Foto: EFE

El Gobierno español oficializó el cese de su embajadora en Israel, Ana Sálomon, una decisión que se produce meses después de que la diplomática fuera llamada a consultas en medio de un fuerte deterioro de las relaciones entre Madrid y el país que tiene como primer ministro a Benjamín Netanyahu.

Esta medida obliga al Ejecutivo español a designar un nuevo jefe de misión si decide recuperar la representación diplomática al máximo nivel en Israel.

La situación tirante entre España e Israel

El conflicto diplomático se produjo luego de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara un paquete de medidas orientadas a frenar lo que definió como “genocidio” en Gaza.

Las declaraciones y las decisiones del Ejecutivo español provocaron una dura reacción del gabinete de Netanyahu y profundizaron las tensiones bilaterales.

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. Foto: REUTERS

La relación entre ambos países ya venía atravesando un período de fricciones. En mayo de 2024, Israel había llamado a consultas a su entonces embajadora en Madrid, Rodica Radian-Gordon, luego de que España reconociera oficialmente al Estado palestino. Sin embargo, pese a ese gesto diplomático, el Gobierno español había optado por mantener su representación en Israel al más alto nivel.

Durante su mandato, Sálomon fue convocada en varias ocasiones por el Ministerio de Exteriores israelí para expresar protestas formales por declaraciones o posturas adoptadas por altos cargos del Gobierno español, incluido el propio Sánchez. En paralelo, Israel tampoco cuenta actualmente con embajador en Madrid.

Por el momento, no está claro cuándo España intentará restablecer plenamente la representación diplomática, especialmente en un contexto de persistentes críticas a la política israelí, intensificadas recientemente por su ofensiva militar en la región.