Marco Rubio le exigió a Cuba “cambios drásticos”: ¿qué le pide Estados Unidos a la isla para continuar con las negociaciones?
El secretario de Estado norteamericano hizo referencia a las reformas anunciadas por Díaz Canel para La Habana. “Tienen por delante algunas decisiones importantes que tomar”, advirtió el funcionario norteamericano.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, indicó que las reformas anunciadas por Cuba en medio de las conversaciones con Washington no constituyen un cambio “lo suficientemente drástico” y aseguró que no lograrán reparar una economía fallida.
“Cuba tiene una economía que no funciona, así como un sistema político y gubernamental que no logran reparar, por lo tanto, deben realizar cambios drásticos. Lo que anunciaron ayer no resulta lo suficientemente drástico. No va a solucionar el problema. Así pues, tienen por delante algunas decisiones importantes que tomar”, advirtió el funcionario norteamericano ante la prensa en el Salón Oval.

El Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que permitirá a sus ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas en la isla, medidas que incluyen también la participación de grandes inversores “especialmente en infraestructuras” de sectores considerados prioritarios como el turístico, la minería y el energético.
“La realidad es que su economía no funciona. Es una economía disfuncional. Es una economía que ha logrado sobrevivir (...) gracias a los subsidios de la Unión Soviética y, posteriormente, de Venezuela”, dijo el político cubano-estadounidense, designado por Donald Trump para conducir el diálogo con el país caribeño.

Según Rubio, el hecho de que “no reciban dichos subsidios” ha provocado que Cuba se encuentre hoy “en una situación muy complicada”.
“Además, quienes están al mando no saben cómo solucionar el problema, por lo que es necesario que asuman el liderazgo personas nuevas”, advirtió.
Las exigencias de EEUU para levantar el bloque
El Gobierno de Trump habría condicionado la salida de Díaz-Canel del poder al avance de las negociaciones bilaterales, en medio del recrudecimiento de la crisis energética que sufre el país tras unos tres meses de bloqueo de crudo estadounidense.

La propuesta implicaría apartar al mandatario cubano, el único presidente cubano sin apellido Castro desde el inicio de la Revolución, pero no necesariamente modificar la estructura del actual sistema político.












