El auge de los láser en la guerra: la respuesta al avance imparable de los drones
El uso masivo de drones en los conflictos armados impulsa a potencias como Estados Unidos, Israel y China a desarrollar sistemas de defensa láser, una tecnología prometedora por su bajo costo y “munición” ilimitada.
El mundo está convulsionado, envuelto en gran cantidad de conflictos en diferentes latitudes, donde más de 90 países (de un total de 195 que hay en el planeta) están involucrados de forma directa o indirecta en algún tipo de conflicto armado.
Frente a esta realidad, el auge de los drones en las guerras genera interés por los sistemas de defensa con láser. Países como los Estados Unidos, Israel, China, el Reino Unido y Francia buscan avanzar en la implementación de este tipo de armamento, que garantizan disparos por poca inversión y munición prácticamente ilimitada.
Ucrania y Rusia, precursores del uso de los drones como armas de guerra
El mundo conoció más en profundidad el uso de los drones como armas de guerra en el conflicto que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania. Ahora, el planeta está en vilo con las agresiones que tienen lugar en Medio Oriente, y la utilización de drones sigue siendo un patrón común entre ambos bandos.
Por ello, diferentes potencias ven necesario desarrollar sistemas láser superpotentes capaces de derribar a estos dispositivos no tripulados y que incluso resulten mucho más baratos que las armas de defensa tradicionales.

La tecnología en la guerra, clave para ganar un conflicto
Mientras que Rusia utiliza varias versiones para acabar con los drones ucranianos, Israel despliega la tecnología Rayo de Hierro de la empresa Rafael contra los drones lanzados desde el Líbano por miembros del grupo chií Hezbollah.
Por supuesto, en caso de concretarse el avance más certero hacia el uso de esta tecnología, abarataría enormemente los costos de la guerra, donde en la actualidad se utiliza el costoso Patriot y otros sistemas parecidos para que un solo misil (que vale millones de dólares) derribe a drones de tan solo algunos miles de dólares.

A su vez, otra ventaja de este sistema sería que no requiere de una plataforma de lanzamiento, debido a la posibilidad de modular la intensidad del rayo y su ilimitada “munición”.
Tal vez se posicione como el futuro del combate contra drones, aunque en la actualidad existen limitaciones que hacen que la tecnología no esté completamente desarrollada. Por ejemplo, y no menor, se presenta una gran dificultad para apuntar con láser y derribar un dron los días nublados. Y se sabe que en la guerra no se puede dar este tipo de ventajas.















