La imagen satelital muestra una vista general de la instalación nuclear de Natanz con nuevos daños en el edificio.
La imagen satelital muestra una vista general de la instalación nuclear de Natanz con nuevos daños en el edificio. Foto: via REUTERS

Estados Unidos e Israel llevaron a cabo este sábado un ataque conjunto contra el complejo nuclear iraní de Natanz, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán a través de un comunicado oficial difundido por la agencia Tasnim. El organismo calificó la ofensiva como un acto “criminal” perpetrado por Washington y el “régimen sionista”, en referencia a Israel, y confirmó que la instalación de enriquecimiento de uranio fue alcanzada durante la mañana.

A pesar del impacto, las autoridades iraníes aseguraron que no se registraron fugas de materiales radiactivos en la zona, ubicada en el centro del país, lo que habría evitado consecuencias ambientales y sanitarias de gran magnitud. Sin embargo, el ataque eleva la tensión en una región ya marcada por conflictos y amenazas cruzadas.

Israel amenaza con intensificar los ataques en Irán

En paralelo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que la ofensiva militar contra Irán no solo continuará, sino que se intensificará en los próximos días.

“La intensidad de los ataques aumentará considerablemente”, afirmó, al tiempo que anticipó una escalada coordinada entre las fuerzas israelíes y el ejército estadounidense dirigida contra lo que definió como “infraestructuras del régimen del terror iraní”.

Israel Katz, ministro de Exteriores de Israel. Foto: REUTERS
Israel Katz, ministro de Defensa de Israel. Foto: REUTERS.

Las declaraciones de Katz contrastan con las expresiones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había señalado la posibilidad de “reducir gradualmente” las operaciones militares contra Irán. Esta aparente divergencia deja abierta la incógnita sobre la estrategia conjunta entre ambos países y el rumbo que tomará el conflicto en el corto plazo.

El ataque a Natanz representa un nuevo punto crítico en la confrontación, con implicancias tanto geopolíticas como de seguridad internacional, en un contexto donde la escalada militar podría desencadenar respuestas de gran alcance por parte de Irán y sus aliados.