Mientras Ormuz está en jaque, el Reino Unido apuesta por una revolucionaria fuente de energía
Debido al conflicto que mantiene en vilo al planeta y que tiene al estrecho de Ormuz como el gran protagonista, donde gran cantidad de barcos occidentales se ven imposibilitados de transportar el petróleo por esta zona, Londres busca alternativas para salir del ahogo económico.

El estrecho de Ormuz sigue siendo el foco de atención del mundo entero desde hace semanas, con el bloqueo que mantiene la Guardia Revolucionaria de Irán para el paso de barcos de determinadas banderas, producto de la guerra en Medio Oriente que mantiene esta nación con Estados Unidos e Israel.
Por ello, los mercados que dependen del petróleo -la mayoría de los que mueven millones de dólares por año- se ven muy afectados por esta situación, manteniéndose en jaque y a la expectativa de los siguientes movimientos en la guerra. Frente a esta situación, el Reino Unido busca alternativas para que su economía no se vea tan afectada.
El Reino Unido y su búsqueda de energías alternativas que reemplacen al petróleo
La posición de Londres es la de destrabar el estrecho de Ormuz, pero mientras esto no suceda, intenta hacer que su economía no se vea tan afectada.

Por ello, diseña planes de búsqueda de energías alternativas que reemplacen su dependencia del crudo, debido a la imposibilidad del tránsito libre de barcos petroleros por la zona del Golfo Pérsico, algo que hasta hace algunas semanas sucedía con total normalidad.
Por ello, Reino Unido inauguró recientemente su primera planta geotérmica profunda, con el fin de extraer agua capaz de generar energía. Con esto, busca lograr la soberanía eléctrica.
Las instalaciones de esta planta están situadas en la región de Cornwall, una zona que cuenta con un macizo granítico que habilitó la construcción de esta infraestructura. El proyecto está liderado por la empresa Geothermal Engineering Limited y, según la BBC, su construcción tiene un costo de 50 millones de libras esterlinas.
El funcionamiento de esta planta es a través de un sistema de extracción de agua hirviendo desde las profundidades del planeta, donde se obtiene el líquido que supera los 190 °C y acciona las turbinas que están instaladas en la superficie, por lo que se termina transformando el calor en electricidad. Gracias a este mecanismo, se garantiza energía constante a 10.000 hogares.
Al mismo tiempo, la capacidad de generación de esta central es de 3.000 kW y funciona 24 horas por día, sin interrupciones por las condiciones climáticas.
Entretanto, el Reino Unido sigue trabajando con países aliados para liberar el estrecho de Ormuz.
Tal como lo manifestó su ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, se llevarán a cabo “todas las medidas económicas y diplomáticas posibles” para restablecer el normal tránsito por él, al tiempo que criticó a Irán por “secuestrar la economía global”.
“Esto repercute en los precios de la gasolina y en las tasas hipotecarias aquí en el Reino Unido, pero también en el combustible para aviones, los fertilizantes hacia África y el gas hacia Asia”, recalcó la ministra británica.













