Estados Unidos denuncia a PIX por perjudicar a las tarjetas de crédito y dice que es una “barrera comercial” con Brasil
La denuncia generó tensiones con el Gobierno de Lula da Silva, quien defendió la plataforma estatal de pagos, que podría expandirse internacionalmente. El informe de Canal 26.

La Casa Blanca incluyó al exitoso sistema de pagos instantáneos brasileño, PIX, en su informe anual sobre barreras comerciales, desatando una tensión diplomática con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y poniendo el foco en la disputa global por la hegemonía en los sistemas financieros digitales. Washington acusa a Brasil de favorecer regulatoriamente su plataforma pública frente a competidores privados internacionales, una crítica que el presidente Lula ha rechazado de plano.
Según el informe del gobierno de Estados Unidos, las autoridades brasileñas distorsionan el comercio al obligar por ley a las instituciones financieras con más de 500.000 cuentas a ofrecer el servicio PIX, privando a los grandes bancos de la elección de integrarlo o no.
Además, Washington pone el foco en un impuesto del 60% aplicado a las compras internacionales pequeñas, que, según alega, afecta de manera desproporcionada a empresas estadounidenses. Para EE.UU., el rol del Banco Central de Brasil (BCB) como creador, regulador y operador de PIX podría otorgarle un trato preferencial, perjudicando a compañías como Visa, MasterCard y otras plataformas de pago digital que compiten en el mercado local.
La defensa brasileña: “El PIX es de Brasil”
La respuesta del gobierno brasileño fue inmediata y contundente. El presidente Lula salió al paso de las críticas afirmando la soberanía sobre el sistema. “¿Qué nos van a obligar a cambiar? El PIX es de Brasil. Y nadie, nadie, va a impedir que el PIX siga prestando el servicio que le está dando a la sociedad”, declaró el mandatario. Defendió la plataforma como una herramienta esencial de inclusión financiera, subrayando su gratuidad e inmediatez para millones de usuarios.
En la misma línea, el Banco Central y la Cancillería brasileña remarcaron que PIX es una plataforma neutral que no discrimina a empresas extranjeras. Incluso recordaron que la Reserva Federal estadounidense está probando mecanismos de pagos instantáneos similares, lo que, desde su perspectiva, refuerza la legitimidad del modelo implementado por Brasil.
El éxito imparable de un gigante digital
Lanzado en noviembre de 2020, PIX se ha convertido en uno de los sistemas de pagos instantáneos más exitosos del mundo, desplazando rápidamente a otros métodos por su facilidad.
Con más de 175 millones de usuarios, domina el mercado de transacciones en el país. Sus claves son las transferencias instantáneas y gratuitas las 24 horas del día, la interoperabilidad entre bancos y el pago mediante QR desde el celular.
Este crecimiento lo ha posicionado como un competidor directo de las tarjetas de crédito y débito, cuyo modelo de negocio se basa en comisiones por transacción.
Una ambición que trasciende fronteras
El conflicto comercial podría intensificarse dado que la ambición brasileña va más allá de sus fronteras. El gobierno de Lula planea expandir PIX a nivel internacional, con el objetivo de conectar sistemas de pagos instantáneos de otros países y facilitar remesas y transacciones transfronterizas.
Algunos gobiernos latinoamericanos ya han mostrado interés en adoptarlo. Analistas advierten que esta expansión podría transformar la disputa en un conflicto geopolítico, ya que un sistema liderado por Brasil podría reducir la dependencia regional del sistema financiero global dominado por redes y tarjetas estadounidenses.
La defensa del PIX por parte de Brasil se ha erigido no solo como una respuesta a una acusación comercial, sino como una reafirmación de soberanía tecnológica y un desafío al statu quo financiero internacional, marcando el inicio de una nueva pulseada en el escenario digital global.
















