Energías renovables
Energías renovables Foto: Foto generada con IA Canal 26

Costa Rica se ha consolidado como un referente global en energías renovables y sostenibilidad. En 2025, el país centroamericano volvió a captar la atención internacional al alcanzar un 98,6% de generación eléctrica a partir de fuentes limpias, un hito que no solo lo posiciona como líder en Latinoamérica, sino también como uno de los modelos energéticos más avanzados del mundo. Este logro no es fruto del azar, sino de una estrategia sostenida durante décadas, basada en planificación, inversión pública y una firme visión ambiental.

El éxito del modelo energético de Costa Rica en 2025

El sistema eléctrico costarricense se distingue por su estabilidad, resiliencia y bajo impacto ambiental. A diferencia de otros países que dependen de combustibles fósiles o de transiciones recientes, Costa Rica apostó desde mediados del siglo XX por un modelo estatal fuerte, con instituciones como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) liderando el desarrollo de infraestructura renovable.

Costa Rica. Foto: Unsplash

En 2025, el país no solo mantuvo su matriz casi totalmente limpia, sino que logró hacerlo sin comprometer la seguridad energética ni el crecimiento económico. Incluso en años marcados por fenómenos climáticos extremos, como sequías prolongadas, Costa Rica ha sabido diversificar su matriz y optimizar sus recursos, reduciendo la necesidad de importar energía sucia o encender plantas térmicas por períodos prolongados.

Este éxito también se refleja en los costos: la electricidad en Costa Rica es relativamente competitiva en la región, especialmente si se considera su bajo impacto ambiental y la estabilidad del suministro.

¿Qué significa para la región que Costa Rica alcance el 98,6% de energía limpia?

El caso costarricense tiene un efecto demostración clave para América Latina. En una región con abundantes recursos naturales, sol, agua, viento y geotermia, el avance de Costa Rica prueba que alcanzar una matriz eléctrica casi 100% renovable es técnica y económicamente viable.

Para países que aún dependen en gran medida del gas, el carbón o el petróleo, Costa Rica actúa como un laboratorio a escala real. Su experiencia deja varias lecciones: la importancia de políticas de largo plazo, marcos regulatorios claros, inversión continua y consenso social en torno al valor de la sostenibilidad.

energías renovables; energía solar Foto: Imagen generada con IA (Copilot)

Además, este liderazgo fortalece la posición de Costa Rica en foros internacionales sobre cambio climático y desarrollo sostenible, y refuerza la idea de que Latinoamérica puede ser protagonista en la transición energética global.

Las principales fuentes renovables que alimentan la red eléctrica costarricense

La clave del éxito reside en la diversificación de fuentes renovables, lo que permite al país equilibrar la generación según las condiciones climáticas:

  • Hidroeléctrica: Sigue siendo el pilar del sistema eléctrico. Los ríos y embalses aportan la mayor parte de la energía, aunque su peso se ha ajustado para reducir la dependencia exclusiva de las lluvias.
  • Geotermia: Costa Rica es pionera en el uso de energía geotérmica en la región. Aprovechando su origen volcánico, esta fuente aporta energía constante y estable durante todo el año.
  • Energía eólica: Especialmente relevante en la temporada seca, cuando disminuye la generación hidroeléctrica.
  • Solar: Aunque todavía representa un porcentaje menor, su crecimiento ha sido sostenido, tanto a nivel de grandes plantas como de generación distribuida.
  • Biomasa: Utilizada principalmente en períodos específicos, complementa la matriz con residuos agrícolas, como el bagazo de caña.

Costa Rica y su camino hacia la descarbonización total

Alcanzar casi el 100% de electricidad limpia no es el punto final. Costa Rica tiene un objetivo aún más ambicioso: la descarbonización total de su economía. Esto implica reducir las emisiones en sectores clave como transporte, industria y agricultura, donde aún se concentra la mayor parte del carbono.

El Plan Nacional de Descarbonización impulsa la electrificación del transporte público y privado, el uso de vehículos eléctricos, ciudades más compactas y sistemas productivos más eficientes. La matriz eléctrica limpia es la base que hace posible esta transformación: sin una electricidad renovable, la electrificación masiva no tendría sentido ambiental.

En un mundo que busca soluciones urgentes frente al cambio climático, Costa Rica demuestra que el liderazgo ambiental no depende del tamaño del país, sino de la coherencia entre políticas, recursos y visión de futuro. Su experiencia marca el camino para una Latinoamérica más limpia, competitiva y sostenible.