Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.Ken Cedeno
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.Ken Cedeno Foto: Reuters (Ken Cedeno)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio intentó desactivar la controversia generada tras la filtración de un correo interno del Pentágono que sugería revisar el respaldo de Washington al Reino Unido en la disputa con Argentina por las Islas Malvinas. En declaraciones al diario The Telegraph, el funcionario restó importancia al episodio y aseguró que no implica un cambio en la política exterior estadounidense.

Islas Malvinas: un “mail sin carácter oficial” que desató la controversia

Rubio sostuvo que el documento filtrado no tiene valor institucional y que su contenido fue sobredimensionado. “Era simplemente un correo electrónico con algunas ideas. La gente se está exaltando demasiado por un mail”, afirmó.

La ministra del Interior británica, Yvette Cooper, junto a Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos. Foto: Reuters (Eric Lee)

La polémica surgió luego de que la agencia Reuters revelara un texto que planteaba posibles represalias diplomáticas contra aliados que no acompañaron la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente. Entre las alternativas figuraba la reevaluación del apoyo a “posesiones imperiales” europeas, como las Malvinas bajo control británico.

Tensiones entre Estados Unidos y Reino Unido en el marco de la OTAN

El episodio se produce en un contexto de creciente fricción entre la administración de Donald Trump y algunos socios de la OTAN, en particular Londres. El vínculo se deterioró tras la negativa del primer ministro británico, Keir Starmer, a involucrarse en el conflicto con Irán y a facilitar apoyo logístico clave, como el uso de bases o el despliegue naval en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.

El vínculo se deterioró tras la negativa de Keir Starmer a involucrarse en el conflicto en el estrecho de Ormuz. Foto: REUTERS

Desde el gobierno británico reiteraron su postura histórica sobre las islas, subrayando que los habitantes del archipiélago votaron a favor de seguir siendo un territorio de ultramar del Reino Unido. Además, insistieron en que el principio de autodeterminación de los isleños es “primordial”, una posición que rechaza Argentina.

Repercusiones diplomáticas y la postura argentina sobre las Islas Malvinas

Según The Telegraph, la ministra del Interior británica, Yvette Cooper, abordó el tema con Rubio en una reunión en Washington tras el malestar por la filtración. En paralelo, no trascendió si el rey Carlos III trató la cuestión con Trump durante su visita de Estado.

Yvette Cooper abordó el tema con Marco Rubio en una reunión en Washington tras el malestar por la filtración. Foto: Reuters (Eric Lee)

En este escenario, el presidente Javier Milei volvió a reafirmar el reclamo de soberanía al sostener que “las Malvinas fueron, son y serán argentinas”. Sin embargo, fuentes citadas por el medio británico indicaron que el mandatario habría postergado un viaje a Londres, donde planeaba reunirse con Starmer y con el dirigente Nigel Farage.

Pese a la controversia, voceros estadounidenses reiteraron que la posición oficial de Washington “permanece neutral”: reconoce la administración de facto británica sobre las islas, pero evita tomar partido en la disputa de soberanía con Argentina.