Comprará 2 millones de toneladas anuales a partir de 2027
Comprará 2 millones de toneladas anuales a partir de 2027 Foto: Foto generada con IA Canal 26

Por primera vez en su historia, Alemania firmó un contrato de largo plazo para importar gas natural licuado (GNL) desde Sudamérica, una decisión estratégica que marca un antes y un después en la relación energética entre Europa y la región. El acuerdo prevé la compra de 2 millones de toneladas anuales de gas durante ocho años y comenzará a regir hacia fines de 2027, en un contexto global atravesado por la reconfiguración de los mercados energéticos.

La operación no solo representa un hito comercial, sino que también posiciona al país sudamericano proveedor como un actor clave en la seguridad energética europea, con ingresos estimados que podrían superar los US$7.000 millones, según proyecciones del sector.

Alemania dará un giro histórico al cerrar un acuerdo inédito para importar gas natural licuado desde Sudamérica Foto: Foto generada con IA Canal 26

Un giro histórico en la estrategia energética alemana

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Alemania aceleró su proceso de diversificación de proveedores para reducir la dependencia del gas ruso. En ese escenario, el gobierno alemán, a través de la empresa estatal Securing Energy for Europe (SEFE), avanzó en un contrato inédito con Sudamérica para garantizar suministro estable de GNL a largo plazo.

El volumen acordado equivale a aproximadamente 9 millones de metros cúbicos diarios de gas, suficiente para cubrir una parte relevante del consumo industrial y residencial alemán. Especialistas citados por medios europeos destacan que el convenio envía una “señal clara de confianza” hacia la capacidad exportadora sudamericana y consolida un nuevo corredor energético intercontinental.

Argentina, el país elegido para la exportación de gas

El país sudamericano que abastecerá a Alemania será Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta, una de las mayores reservas de gas no convencional del mundo. A partir de 2027, el gas será extraído en la provincia de Neuquén y transportado hasta la costa atlántica, desde donde se exportará como GNL hacia Europa.

Vaca Muerta. Foto: NA/AFP

El proyecto contempla la construcción de un gasoducto de más de 500 kilómetros hasta la provincia de Río Negro, donde operarán plantas flotantes de licuefacción con una capacidad inicial de producción de 6 millones de toneladas anuales. Estas instalaciones permitirán transformar el gas en estado líquido para facilitar su transporte marítimo a larga distancia.

Quiénes impulsan el megaproyecto energético

La iniciativa está liderada por un consorcio integrado por YPF, Pan American Energy y Pampa Energía, junto con socios internacionales que aportarán financiamiento y tecnología. El objetivo central es monetizar los recursos gasíferos argentinos, generar divisas genuinas y consolidar al país como un exportador energético de peso a nivel global.

Desde el gobierno provincial de Río Negro confirmaron que el gas que saldrá desde la costa patagónica “ya tiene destino asegurado en Europa”, lo que refuerza la viabilidad comercial y logística del proyecto.

Europa mira a Sudamérica para asegurar su futuro energético

El acuerdo con Argentina se inscribe en una estrategia más amplia de Alemania para ampliar su red de abastecimiento y blindarse ante eventuales crisis geopolíticas. Informes de medios europeos señalan que Berlín busca garantizar suministro estable no solo a corto plazo, sino también en la transición hacia energías más limpias, donde el gas cumple un rol clave como fuente puente.

Además del mercado alemán, Argentina proyecta exportaciones de GNL hacia países de Asia y América Latina, con el objetivo de integrarse plenamente al comercio energético global en la próxima década.

Un acuerdo que redefine el rol de Sudamérica

La histórica compra de gas por parte de Alemania no solo cambia el mapa energético europeo, sino que también coloca a Sudamérica, y particularmente a Argentina, en el centro de la escena global. Con inversiones millonarias, infraestructura estratégica y contratos de largo plazo, la región comienza a jugar un papel decisivo en el abastecimiento energético del mundo a partir de 2027.