El proyecto ferroviario busca reducir demoras y descongestionar algunas de las rutas marítimas más utilizadas del mundo.
El proyecto ferroviario busca reducir demoras y descongestionar algunas de las rutas marítimas más utilizadas del mundo.

El comercio marítimo internacional podría estar atravesando una transformación histórica. En medio de las crecientes dificultades operativas que enfrenta el Canal de Panamá debido a la sequía y la escasez de agua, México comenzó a posicionarse como una alternativa estratégica para el transporte global de mercancías.

La primera gran prueba comercial ya se realizó y tuvo como protagonistas a Hyundai y Hyundai Glovis, que lograron trasladar cerca de 900 vehículos desde Asia hacia Estados Unidos utilizando una nueva conexión ferroviaria interoceánica desarrollada en territorio mexicano.

De qué trata la nueva ruta transoceánica que impulsa México

A diferencia del Canal de Panamá, donde los barcos cruzan de un océano a otro mediante esclusas, el proyecto mexicano funciona a través de un sistema multimodal que combina transporte marítimo y ferroviario.

La operación comienza en el puerto de Salina Cruz, sobre el océano Pacífico. Allí llegan las cargas provenientes de Asia y luego son trasladadas por tren hasta Coatzacoalcos, en el Golfo de México, desde donde continúan su recorrido hacia Estados Unidos y otros destinos internacionales.

El trayecto ferroviario se realiza mediante la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y permite recorrer más de 300 kilómetros en aproximadamente nueve horas.

Golfo de México. Foto: Google Maps
Hyundai realizó una prueba logística trasladando cerca de 900 vehículos desde Asia hacia Estados Unidos utilizando el corredor mexicano.

La iniciativa forma parte de un ambicioso plan logístico impulsado por el Gobierno mexicano, que incluye la modernización de puertos, el desarrollo de parques industriales y más de 1.200 kilómetros de infraestructura ferroviaria.

Las sequías, uno de los grandes desafíos para el Canal de Panamá

El crecimiento de esta alternativa coincide con un momento complejo para el Canal de Panamá. Durante los últimos años, las sequías afectaron de manera significativa el nivel de agua del lago Gatún, una reserva esencial para el funcionamiento del canal.

La reducción de agua obligó a limitar la cantidad diaria de embarcaciones autorizadas a cruzar la vía interoceánica, generando demoras y complicaciones en el comercio marítimo internacional.

Cada barco que atraviesa el canal necesita millones de litros de agua dulce para operar el sistema de esclusas. Por eso, especialistas advierten que el cambio climático podría convertir este problema en una situación cada vez más frecuente.

Las sequías y la falta de agua afectan cada vez más la operatividad del Canal de Panamá, clave para el comercio global. Foto: Unsplash

En ese contexto, el corredor mexicano aparece como una opción estratégica debido a que no depende del uso de agua para permitir el paso de mercancías entre ambos océanos.

Las pruebas de Hyundai sobre la nueva ruta

La primera prueba comercial de gran escala se realizó en 2025 y estuvo encabezada por Hyundai y Hyundai Glovis. Durante la operación, cerca de 900 vehículos fueron trasladados desde Corea del Sur hasta Estados Unidos utilizando la combinación de transporte marítimo y ferroviario desarrollada en México.

La experiencia permitió comprobar que el corredor puede reducir tiempos logísticos, evitar congestionamientos y ofrecer una alternativa eficiente frente a los retrasos registrados en otras rutas internacionales.

El resultado despertó el interés de empresas vinculadas al comercio exterior y al sector automotriz, que observan con atención el avance de esta infraestructura y su potencial para modificar parte del comercio global en los próximos años.