Entre este miércoles 13 y el viernes 15 de mayo, el mundo será testigo de un encuentro bilateral entre dos presidentes que representan a las economías más importantes del planeta: Donald Trump llegó a China para reunirse con Xi Jinping. El encuentro y la presencia del jefe de Estado norteamericano en territorio asiático no sucedía desde octubre de 2025 cuando se vieron en Corea del Sur, encuentro que fue fundamental para desactivar la agresiva guerra comercial de aranceles cruzados que había mantenido en vilo a los mercados internacionales durante meses.
Agenda del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping
La actividad de Trump en China comenzará a las 8 de la mañana del jueves, hora local (a las 21 del miércoles, hora de la Argentina), con una sesión ejecutiva cerrada a la prensa.
Posteriormente, a las 23 (hora argentina), se hará el saludo oficial entre ambos mandatarios, en el Gran Salón del Pueblo de la Plaza de Tiananmén.
Finalmente las 6 de la tarde en China (7 del jueves Argentina) se desarrollará la cena de Estado entre ambos líderes.
La agenda entre Trump y Xi Jinping marcada por la geopolítica y la tecnología
Si bien el cronograma formal incluye recorridas protocolares por el Templo del Cielo y cenas de Estado, la verdadera disputa se dará detrás de escena. Los ejes que marcarán el pulso de la cumbre son:
- Conflicto en Medio Oriente: el temor a una guerra en Irán sobrevuela cada mesa de negociación.
- Economía y Tecnología: el comercio global y los avances en Inteligencia Artificial ocupan un lugar central en la discusión.
- El factor Taiwán: la situación de la isla —punto neurálgico para Washington y reclamada por Beijing— sigue siendo el principal foco de roce diplomático.
Cabe resaltar que esta reunión representa el primer cara a cara entre ambos líderes desde octubre de 2025, cuando se vieron en Corea del Sur. Aquel encuentro fue fundamental para desactivar la agresiva guerra comercial de aranceles cruzados que había mantenido en vilo a los mercados internacionales durante meses.
Donald Trump ya llegó a China para reunirse con Xi Jinping
Donald Trump aterrizó este miércoles en Beijing. El objetivo central de esta visita histórica es encauzar el vínculo con el gigante asiático en un contexto de máxima tensión internacional por el conflicto en Medio Oriente con Irán.
La actividad principal se concentrará entre el jueves 14 y el viernes 15. Durante esos días, mantendrá reuniones determinantes con su par chino, Xi Jinping, para definir el rumbo de la relación bilateral.
Trump adelantó de qué va a hablar con Xi Jinping, presidente de China
Desde el Air Force One, avión que lo traslada a Pekín, Trump mencionó que le pedirá a Xi Jinping que China se abra a empresas estadounidenses. “Pediré al presidente Xi, un líder de una distinción extraordinaria, abrir China para que esta gente brillante pueda obrar su magia y contribuir a llevar a la República Popular a un más alto nivel”, aseveró Trump a través de un posteo en su red Truth Social.
Asimismo, el republicano adelantó que esta será su “primerísima petición”. Y agregó: “No he escuchado una idea que pueda ser más beneficiosa para nuestros increíbles países”.
Trump viaja a China rodeado de importantes empresarios
El viaje del presidente está acompañado de casi 20 empresarios de renombre, ya sean del sector agropecuario, de aviación y tecnológico.
La delegación se compone de directivos que buscan resolver sus problemas comerciales con China, como es el caso de Nvidia, una de las empresas más importantes de EEUU, que ha tenido problemas para vender en suelo del país asiático sus chips de inteligencia artificial H200.
Entre los empresarios presentes figuran nombres de peso como Tim Cook, máximo responsable de Apple, una de las compañías estadounidenses con mayor exposición al mercado chino. También participa Kelly Ortberg, quien aspira a destrabar nuevos acuerdos comerciales con Pekín que podrían traducirse en futuros pedidos para Boeing. A ellos se suma Dina Powell, representante de Meta, cuya expansión en China continúa limitada por las estrictas regulaciones del gobierno chino.
La comitiva cuenta además con la presencia de Elon Musk, quien formó parte del gobierno de Donald Trump y es el líder de Tesla, una de las automotrices norteamericanas con mayor implantación en China. Allí compite directamente con gigantes locales del sector eléctrico, entre ellos BYD.













