Donald Trump adelantó cuál va a ser su “primerísima petición” que le formulará a Xi Jinping en China
El arribo del mandatario estadounidense al gigante asiático no se daba en casi una década, por lo que el resultado de este encuentro será crucial para el futuro político y económico de China y EEUU.
Entre este miércoles 13 y el viernes 15 de mayo, el mundo es testigo de un encuentro bilateral entre dos presidentes que representan a las economías más importantes del planeta: Donald Trump viaja a China para reunirse con Xi Jinping.
El encuentro y la presencia de Trump en China es algo que no sucedía desde hace casi nueve años. La última vez que el republicano había pisado suelo del gigante asiático había sido en noviembre de 2017, durante su anterior presidencia.
Trump adelantó de qué va a hablar con Xi
Desde el Air Force One, avión que lo traslada a Pekín, Trump mencionó que le pedirá a Xi Jinping que China se abra a empresas estadounidenses.
“Pediré al presidente Xi, un líder de una distinción extraordinaria, abrir China para que esta gente brillante pueda obrar su magia y contribuir a llevar a la República Popular a un más alto nivel”, aseveró Trump a través de un posteo en su red Truth Social.
Asimismo, el republicano adelantó que esta será su “primerísima petición”. Y agregó: “No he escuchado una idea que pueda ser más beneficiosa para nuestros increíbles países”.
Trump viaja a China rodeado de importantes empresarios
El viaje del presidente está acompañado de casi 20 empresarios de renombre, ya sean del sector agropecuario, de aviación y tecnológico.
La delegación se compone de directivos que buscan resolver sus problemas comerciales con China, como es el caso de Nvidia, una de las empresas más importantes de EEUU, que ha tenido problemas para vender en suelo del país asiático sus chips de inteligencia artificial H200.
Entre los empresarios presentes figuran nombres de peso como Tim Cook, máximo responsable de Apple, una de las compañías estadounidenses con mayor exposición al mercado chino. También participa Kelly Ortberg, quien aspira a destrabar nuevos acuerdos comerciales con Pekín que podrían traducirse en futuros pedidos para Boeing. A ellos se suma Dina Powell, representante de Meta, cuya expansión en China continúa limitada por las estrictas regulaciones del gobierno chino.
La comitiva cuenta además con la presencia de Elon Musk, quien formó parte del gobierno de Donald Trump y es el líder de Tesla, una de las automotrices norteamericanas con mayor implantación en China. Allí compite directamente con gigantes locales del sector eléctrico, entre ellos BYD.












