Irán afirmó haber interceptado dos barcos en el estrecho de Ormuz.
Irán afirmó haber interceptado dos barcos en el estrecho de Ormuz. Foto: REUTERS

El Estrecho de Ormuz volvió al centro de la escena global en 2026 tras la decisión de Irán de restringir el paso en esta vía estratégica, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas natural del mundo. La medida, que incluye desvíos y retenciones de buques, elevó la tensión con Estados Unidos y genera un gran impacto en el abastecimiento energético de Asia y Europa.

Aunque el Estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del mapa, no es el único cuello de botella del comercio internacional. El sistema marítimo global depende de una red de pasos clave —estrechos, canales y rutas oceánicas— que concentran gran parte del transporte de energía, alimentos y bienes. Cuando alguno de estos corredores se ve afectado, las consecuencias se sienten rápidamente a escala mundial.

Rutas marítimas clave del mundo: los pasos estratégicos que sostienen el comercio global

1. Canal de Suez

Ubicado en Egipto, este corredor artificial une el Mar Mediterráneo con el Mar Rojo, permitiendo conectar el Atlántico con el Índico sin rodear África. Por allí circula cerca del 12% del comercio mundial, incluyendo grandes volúmenes de petróleo y gas.

Inaugurado en 1869, tiene unos 193 kilómetros de extensión y es una de las rutas más utilizadas del planeta. Su importancia quedó en evidencia en 2021, cuando el encallamiento del buque Ever Given interrumpió el tránsito durante varios días y provocó pérdidas millonarias a nivel global.

El Canal de Suez. Foto: Wikipedia.
Canal de Suez.

2. Canal de Panamá

Este paso, de 82 kilómetros, conecta el océano Atlántico con el Pacífico y es clave para el comercio entre América y Asia. Desde su apertura en 1914, redujo drásticamente los tiempos de navegación entre ambas costas del continente americano.

Cada año lo atraviesan más de 14.000 embarcaciones, transportando principalmente granos, contenedores y productos industriales. La ampliación inaugurada en 2016 permitió el paso de buques de mayor tamaño, incrementando su capacidad operativa.

Canal de Panamá Foto: REUTERS

3. Estrecho de Malaca

Situado entre Indonesia y Malasia, este corredor de unos 930 kilómetros es uno de los más transitados del mundo. Funciona como un eje central del comercio asiático, conectando economías como China, Japón, Corea del Sur e India. Se estima que por aquí pasa cerca del 25% del comercio global y una proporción significativa del petróleo que se exporta desde Medio Oriente hacia Asia.

Estrecho de Malaca. Foto: Wikipedia.

4. Estrecho de Ormuz

Entre Irán y Omán se encuentra este paso estratégico de apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, considerado el principal corredor energético del planeta. Por sus aguas circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial, con millones de barriles diarios destinados a distintos mercados. Cualquier conflicto en la zona impacta de forma directa en los precios internacionales de la energía.

Tensión en el estrecho de Ormuz entre Irán y Estados Unidos. Foto: Imagen generada con IA por Canal 26

5. Estrecho de Gibraltar

Este paso conecta el océano Atlántico con el mar Mediterráneo y separa Europa de África, entre España y Marruecos. Con un flujo cercano a 100.000 embarcaciones al año, es una vía esencial para el comercio entre ambos continentes y para las rutas que enlazan América con el sur de Europa.

Estrecho de Gibraltar. Foto: Wikipedia.

6. Canal de la Mancha

Entre el Reino Unido y Francia se encuentra uno de los corredores más transitados del mundo. Este paso marítimo enlaza el Mar del Norte con el Atlántico y concentra un intenso flujo comercial europeo, con más de 180.000 barcos al año. Su rol es clave para el transporte de mercancías dentro del continente.

Canal de la Mancha. Foto: Wikipedia.

En conjunto, estas rutas funcionan como arterias del comercio internacional, por donde circulan energía, alimentos y bienes esenciales. Su estabilidad y funcionamiento son determinantes para el equilibrio económico global, ya que cualquier interrupción puede generar efectos en cadena en los mercados de todo el mundo.