Nadan, bucean y cazan en grupo: el video que revela el comportamiento de los pingüinos barbijo en aguas antárticas
El registro fue captado por investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) y muestra cómo los pingüinos barbijo se desplazan a gran velocidad bajo el agua mientras buscan alimento.

Imágenes inéditas captadas en el océano Antártico revelan una de las facetas más sorprendentes de los pingüinos barbijo (Pygoscelis antarcticus): su extraordinaria capacidad para bucear y desplazarse bajo el agua a velocidades que pueden alcanzar los 30 kilómetros por hora.
El registro, realizado en alta definición y difundido por el Instituto Antártico Chileno (INACH), forma parte de una investigación científica que busca comprender cómo estas aves marinas buscan alimento en un ecosistema cada vez más afectado por el cambio climático.
El material fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de Punta Armonía, en la isla Nelson. Allí, los científicos estudian los patrones de alimentación de los pingüinos barbijo y la forma en que explotan el kril, un pequeño crustáceo clave para la cadena alimentaria del océano Austral.
En las imágenes se observa a los pingüinos nadando en grupo, realizando movimientos rápidos y coordinados mientras persiguen a sus presas bajo el agua. De acuerdo con datos de Ocean Wide, esta especie es capaz de alcanzar velocidades de hasta 30 km/h durante el buceo, una habilidad fundamental para sobrevivir en un entorno extremo y competitivo.
Tecnología al servicio de la ciencia
Para lograr estos registros, el equipo científico recurrió al uso de microcámaras equipadas con GPS, sensores de profundidad y acelerómetros, que fueron instaladas temporalmente sobre el lomo de los animales. “Como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento”, explica Krüger en un comunicado.

Las cámaras se colocan únicamente durante la etapa reproductiva de los pingüinos, cuando los adultos salen al mar en busca de alimento y regresan a sus nidos. “Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones. Ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal”, aclara el investigador.
Además del registro visual, los sensores permiten “examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara”, señala el experto.
Cambio climático y nuevos desafíos
La investigación no solo aporta imágenes impactantes, sino también datos clave para entender cómo el cambio climático está alterando los ciclos naturales de los pingüinos en la Antártica. En los últimos años, estas aves tuvieron que adelantar su época de reproducción, una adaptación vinculada a las modificaciones en las condiciones ambientales.
“Las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es el principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción”, plantea Krüger.
En el escenario actual, estudios como este resultan fundamentales para monitorear el impacto ambiental y diseñar estrategias de conservación que garanticen la supervivencia de especies emblemáticas como los pingüinos barbijo.


















