No es una maleza: la planta que regula la presión arterial y reduce la inflamación.
No es una maleza: la planta que regula la presión arterial y reduce la inflamación. Foto: Grok AI.

La ortiga, una planta silvestre que crece de manera espontánea en caminos, terrenos baldíos y veredas, dejó de ser vista solo como una molestia para convertirse en un objeto de estudio dentro del campo de la nutrición y la salud natural. Su consumo, especialmente en infusión, se asocia a múltiples beneficios para el organismo y a la prevención de afecciones crónicas.

Especialistas destacan que esta planta posee un alto contenido de proteínas, minerales esenciales y compuestos bioactivos, lo que la convierte en un recurso natural con potencial terapéutico. Aunque durante años fue descartada como maleza, hoy gana protagonismo por su impacto positivo en distintos sistemas del cuerpo.

La ortiga crece de manera silvestre en caminos, banquinas y hasta en las veredas. Foto: Unsplash.
La ortiga crece de manera silvestre en caminos, banquinas y hasta en las veredas. Foto: Unsplash.

Los principales beneficios de la ortiga para la salud

La ortiga actúa de manera integral sobre el organismo. Entre sus efectos más destacados se encuentran:

  • Acción antiinflamatoria y analgésica: sus flavonoides ayudan a neutralizar radicales libres y a aliviar dolores articulares y musculares.
  • Mejora de la digestión: estimula la actividad del estómago, el páncreas y la vesícula biliar.
  • Efecto depurativo y diurético: favorece la eliminación de líquidos y toxinas.
  • Regulación intestinal: sus propiedades astringentes pueden ayudar en trastornos digestivos leves.
  • Cuidado cardiovascular: contribuye a regular la presión arterial y a prevenir la acumulación de grasas en las arterias.

Aliada contra la inflamación y el dolor articular

Uno de los usos tradicionales más extendidos de la ortiga está relacionado con el alivio del dolor. La elevada concentración de flavonoides antioxidantes protege a las células del daño oxidativo y reduce procesos inflamatorios crónicos.

Uno de los usos tradicionales más extendidos de la ortiga está relacionado con el alivio del dolor. Foto: Freepik.

Por este motivo, la infusión de ortiga es utilizada para aliviar molestias articulares, rigidez muscular e inflamaciones persistentes, especialmente en personas con desgaste articular o actividad física intensa.

Además, los fitoquímicos presentes en la planta favorecen una respuesta equilibrada del sistema inmunológico, fortaleciendo las defensas naturales del organismo.

Beneficios digestivos y mejor absorción de nutrientes

El consumo de ortiga estimula la producción de jugos gástricos y enzimas digestivas, lo que facilita la descomposición de los alimentos y mejora la absorción de nutrientes, en especial proteínas y grasas.

Este efecto ayuda a reducir la sensación de pesadez estomacal, mejora el tránsito intestinal y colabora con la eliminación adecuada de residuos, favoreciendo un sistema digestivo más eficiente.

Digestión. Foto: Unsplash
El consumo de ortiga estimula la producción de jugos gástricos y enzimas digestivas. Foto: Unsplash.

Protección del sistema cardiovascular

La salud del corazón y las arterias es otro de los puntos fuertes de la ortiga. Sus componentes activos ayudan a prevenir la formación de placas de grasa en las arterias, un factor clave en la aterosclerosis.

La clorofila y los minerales presentes en la planta colaboran en la regulación de la presión arterial y promueven una mejor circulación sanguínea, manteniendo la elasticidad de los vasos y reduciendo el riesgo de complicaciones cardiovasculares.

En un contexto donde crece el interés por alternativas naturales para mejorar el bienestar, la ortiga vuelve a ocupar un lugar destacado. Su riqueza en minerales, flavonoides y compuestos bioactivos la posiciona como una aliada potencial para la salud digestiva, cardiovascular y articular.

La ortiga es uno de los pocos elementos naturales con un alto poder histamínico, capaz de mejorar en gran proporción los cuadros alérgicos ante diferentes agentes. Foto: Unsplash.
La ortiga es uno de los pocos elementos naturales con un alto poder histamínico, capaz de mejorar en gran proporción los cuadros alérgicos ante diferentes agentes. Foto: Unsplash.

Si bien su consumo debe ser responsable y complementario a una alimentación equilibrada, esta planta silvestre demuestra que muchas veces los recursos más valiosos para el cuidado del organismo están más cerca de lo que parece.