Una temporada fuera de control: sismos, olas gigantes y remolinos en la Costa Atlántica que encienden alarmas
Un verano cargado de sobresaltos transformó la Costa Atlántica en escenario de fenómenos poco habituales: sismos percibidos en la playa, un meteotsunami devastador, remolinos de viento, sudestadas intensas y temporales repentinos. Aunque la sucesión de episodios generó alarma entre turistas y residentes, especialistas sostienen que no existe un patrón común, sino una coincidencia extraordinaria que marcó a fuego la temporada 2026.

La Costa Atlántica atravesó en las últimas semanas una sucesión poco habitual de eventos naturales que generaron preocupación entre turistas y residentes. Sismos percibidos en la línea de playa, un meteotsunami devastador, remolinos de viento, sudestadas intensas y temporales repentinos fueron parte de un combo que dejó heridos, daños materiales e incluso una víctima fatal. Aun así, especialistas coinciden en que no existe un hilo conductor entre estos episodios, sino una coincidencia temporal que acentuó la sensación de excepcionalidad.
Sudestada persistente: el primer aviso del verano

El 4 de enero, una fuerte sudestada golpeó localidades como Cariló, Pinamar, Villa Gesell y Mar del Tuyú. El fenómeno había comenzado en la madrugada del día anterior y se extendió durante todo el fin de semana, elevando el nivel del mar hasta 2,40 metros, una marca comparable a la registrada en marzo de 2020. Los vientos del sector sur y sudeste, con ráfagas cercanas a los 75 km/h, empujaron el agua hacia la costa sin permitir su retroceso. Aunque la sudestada es un proceso bien conocido en la región, el impacto fue mayor en una costa cada vez más urbanizada y vulnerable a la erosión.
Torbellino en Valeria del Mar: un fenómeno breve pero peligroso
Dos días después, un torbellino sorprendió a quienes disfrutaban de la playa en Valeria del Mar. El remolino levantó sombrillas y estructuras livianas, provocando heridos leves. Este tipo de fenómenos, aunque poco frecuentes, pueden aparecer en jornadas de calor extremo, como la que dominó ese día con una temperatura de 39 °C.
Meteotsunami: la ola que conmocionó la temporada

El evento más impactante ocurrió el 12 de enero, cuando una súbita elevación del mar golpeó Santa Clara del Mar, Camet Norte y sectores de Mar del Plata. La ola repentina provocó la muerte de un joven y dejó más de 35 heridos.Los especialistas explicaron que el fenómeno no tuvo origen sísmico: la ola habría sido consecuencia de una brusca diferencia de presión atmosférica asociada a tormentas intensas, lo que encaja con la definición de meteotsunami. Este tipo de oleajes pueden amplificarse en zonas de plataforma continental poco profunda y generar fuertes retornos que producen remolinos peligrosos.
Temporal y sismo: los últimos capítulos del mes

Ya en febrero, un violento temporal de lluvia y viento causó daños en barrios de Mar del Plata, arrancó techos y derribó árboles y cables. Días más tarde, un sismo con epicentro mar adentro se sintió en la ciudad durante la mañana, sumándose a la cadena de episodios inusuales que marcaron el verano.
¿Casualidad o señal de alerta?
Aunque la seguidilla despertó hipótesis sobre un posible patrón, los especialistas señalan que no existe una relación directa entre los fenómenos. Cada uno responde a causas físicas distintas: desde la dinámica atmosférica hasta movimientos geológicos. La coincidencia temporal es lo que generó la percepción de anormalidad, no un vínculo real.



















