Falso jazmín.
Falso jazmín. Foto: Wikimedia Commons

Entre las plantas más elegidas para decorar patios o balcones se encuentran las trepadoras, en especial aquellas que ensucian poco. Esta característica tan buscada se debe a que poseen flores ligeras escalonadas, hojas resistentes que no se desprenden a la vez y un crecimiento moderado.

Según la diseñadora de jardines Beth Chatto, “la elección adecuada de las plantas representa la mitad del trabajo del jardín”. En este caso, este tipo de especies ayudan en lo que se conoce como jardinería de bajo mantenimiento.

Las especies botánicas más “limpias” presentan flores pequeñas o ligeras que se descomponen de manera rápida, hojas persistentes o una caída del follaje gradual que pasa desapercibida a la hora de ensuciar. Entre este grupo se encuentran las siguientes:

Ficus trepador

También llamado higuera trepadora, ficus rastrero o ficus reptante, el Ficus pumila posee pequeñas hojas de color verde intenso que se adhieren a la superficie, creando así una capa vegetal muy compacta. Al tratarse de una especie de hoja perenne, casi no pierde follaje durante el año, por lo que no provoca acumulaciones visibles en el suelo.

Ficus trepador (Ficus pumila). Foto: agromatica.es

Esta especie tolera tanto la sombra como la luz indirecta. Lo ideal es ubicarla en ambientes luminosos pero sin sol directo intenso. En cuanto al riego, este debe ser moderado

El ficus trepador suele ser utilizado para cubrir paredes y fachadas gracias a su capacidad de crear muros verdes. También se usa como planta colgante en macetas.

Falso jazmín

El Solanum jasminoides o Solanum laxum, es una trepadora apreciada por sus flores blancas o ligeramente violáceas. Uno sus grandes atractivos el aroma, muy similar al del jazmín, que le da su nombre.

Falso jazmín. Foto: Wikimedia Commons

A diferencia de otras plantas con flores vistosas, las del falso jazmín son bastante pequeñas y ligeras. Cuando estas se desprenden de la planta, no generan manchas ni acumulaciones grandes. En climas templados, mantiene gran parte del follaje durante todo el año.

Akebia

La Akebia quinata es una trepadora inusual en los jardines mediterráneos, aunque cada vez va ganando terreno debido a su elegancia y facilidad de cultivo.

Akebia (Akebia quinata). Foto: Wikimedia Commons

Esta planta posee pequeñas hojas y flores púrpura con un ligero aroma a chocolate, cuya caída suele ser gradual y ligera, lo que significa que no se produce una “alfombra de hojas” que sí suelen provocar otras especies más vigorosas.

Jazmín brasileño

El jazmín brasileño, de nombre Mandevilla sanderi, es una planta muy cultivada en macetas y terrazas. Posee flores en forma de trompeta con colores intensos, como rojo, rosa o blanco. A pesar de su prolongada floración, esta suele secarse y desprenderse de forma discreta.

Jazmín brasileño (Mandevilla sanderi). Foto: Wikimedia Commons

Es por ello que se trata de una de las opciones más usadas para decorar pérgolas o barandas, en busca de un efecto decorativo sin demasiada limpieza posterior.

Jazmín de Madagascar

De nombre Stephanotis floribunda, el jazmín de Madagascar posee hojas gruesas y brillantes, las cuales se mantienen verdes durante todo el año en climas suaves. Sus flores blancas se agrupan en racimos y suelen marchitarse lentamente en un proceso gradual que evita la caída masiva de pétalos.

Jazmín de Madagascar (Stephanotis floribunda). Foto: Wikimedia Commons

Falsa zarzaparrilla

La falsa zarzaparrilla es una planta trepadora originaria de Australia que produce una explosión de pequeñas flores en forma de guistantes (arvejas) de color violeta o púrpura intenso, agrupadas en racimos.

La Hardenbergia violacea florece en invierno y principios de primavera, convirtiéndola en una especie valiosa debido a su aporte de color en épocas cuando pocas plantas florecen.

Falsa zarzaparrilla (Hardenbergia violacea). Foto: Wikimedia Commons

Su follaje es perenne y bastante compacto, lo que ayuda a mantener el entorno ordenado durante todo el año.